EL ISLAM Y LOS REQUERIMIENTOS
DE LA VIDA CONTEMPORANEA
Desde el punto de
vista del maestro mártir Morteza Motahhari
Autor: Shaij Muytaba Al-Mahmudi
Traducción del árabe: Shaij Feisal Morhell
Considerando este tema como idóneo para la profundización
y el
estudio amplio, nos hemos basado en su preparación en lo
que al respecto se
refiere el gran pensador musulmán y minucioso investigador,
el sabio mártir
Morteza Motahhari en sus obras:
1- El Islam y los Requerimientos de la Epoca.
2- Los Derechos de la Mujer en el Islam.
3- El Final de la Profecía.
Esperamos que el presente ensayo sea un pequeño paso
en pro de
responder al tema en cuestión que es la relación
que hay entre las
disposiciones permanentes del Islam y los cambios que acaecen
con el tiempo.
Los Alcances e Importancia del Tema:
Existe un grupo de temas y cuestiones que siempre atraen la
atención de los musulmanes, y que solo se plantean en las
mentes de los
intelectuales. Entre los más destacados de esos temas está
aquel que
queremos tratar aquí, respecto al cual dice el maestro
Motahhari: "Entre los
temas que son motivo de cuestionamientos y discusiones, en ninguno
triunfó
como en éste".
Hay muchos intelectuales a los que lo único que los aleja
de la
religión es su errónea suposición de que
el Islam no se aplica a las
contínuas transformaciones que acontecen en la vida de
la humanidad. Estos
suponen que entre los indudables resultados de aferrarse a la
religión, está
el estancamiento y la privación de los recursos y bondades
de la
civilización moderna.
Tenemos al conocido hindú Nehrú, quien asevera
que el
estancamiento religioso es lo que impidió su creencia en
la religión.
Incluso es posible decir que el origen de la idea de
contradicción entre la ciencia y la religión, y
su centralización en los
últimos siglos, fue a causa de dos agentes principales:
PRIMERO: La creencia de la iglesia de que sus conceptos
científicos y filosóficos eran cuestiones religiosas.
Rechazaba los nuevos
descubrimientos en los campos científicos porque se contradecían
con sus
conceptos. Este asunto jugó el rol más general en
el origen de la idea de
contradicción entre religión y ciencia.
SEGUNDO: La suposición, que a veces alcanza gran aceptación
entre los intelectuales, de que la religión es conocida
por lo inmutable de
su organización y leyes, por lo que sería imposible
que esté en armonía con
los cambios y evoluciones científicas.
La Pregunta Formulada:
¿Es posible que la Shari'ah o ley islámica armonice
con las
innovaciones que surgen en los diferentes ámbitos de la
vida humana?.
El motivo principal que lleva a plantear esta pregunta, es que
los creyentes en las religiones celestiales también creen
en la
inmutabilidad de las normas y conceptos religiosos, mientras que
la
consideración es que el cambio es la característica
general del universo y
sus fenómenos.
Entonces, la pregunta que surge por sí misma es que ¿cómo
pueden
normas inmutables armonizar con los fenómenos cambiantes?.
Esta pregunta
surge a través de planteamientos filosóficos, sociales
o religiosos.
El Planteamiento Filosófico:
A veces se dice que el estado de cambio es la característica
general y permanente de los fenómenos y manifestaciones
del universo, sin
que nada se aparte de tal ley. De acuerdo a ésto, ¿cómo
podrían ser una
excepción las manifestaciones religiosas? ¿cómo
podría la religión con su
organización social y legislativa permanecer para siempre?.
Para proceder a discutir esta cuestión, necesariamente
hay que
prestar atención al hecho de que el cambio y la falta de
estabilidad
observada en los fenómenos del universo, es una realidad
que no se puede
negar, pero una cosa es reconocer el principio de cambio y variación,
y otra
cosa es decir que eso abarca a todas las realidades de la existencia,
ya que
son los cuerpos y la materia existente en el mundo lo que cambia
constantemente, pero las realidades permanentes que se encuentran
son otra
cosa que para nada son infrecuentes o aisladas como para que sean
consideradas como algo excepcional o inusitado en el orden de
la existencia.
Por ejemplo el cuerpo de una persona cambia en forma constante,
pero ¿se puede decir que la personalidad o el espíritu
humano también varía
en forma efectiva como para que deje de ser la misma persona?
¿Cambia el
espíritu del ser humano a una realidad diferente? ¿o
acaso permanece como
tal desde el nacimiento hasta la muerte?.
No está demás mencionar una discusión que
mantuvo el gran
filòsofo Ibn Sina (Avicena) con su alumno Bahmaniar.
Bahmaniar opinaba que el factor tiempo era intrínseco
a la
realidad de todas las cosas. Incluso lo consideraba como parte
de su
esencia, y como el tiempo es algo de constante variación,
necesariamente
todas las cosas no son inmutables sino que tienen una contínua
transformación .
Bahmaniar insistía en su posición, mientras que
Ibn Sina
rechazaba en su totalidad la teoría. Mientras hablaban
respecto al tema,
Bahmaniar le hizo una pregunta a Ibn Sina pero éste no
le respondió.
Bahmaniar le preguntó por qué no le contestaba.
Ibn Sina dijo: "Pide que te
responda aquel al que le preguntaste". Bahmaniar dijo: "¡Es
a tí al que le
pregunté!", e Ibn Sina le replicó: "Aquel
al que le preguntaste hace algunos
momentos ya no existe realmente, ya que se ha transformado con
la variación
del tiempo según tus suposiciones. ¿Es posible que
te aferres a eso?".
Las leyes físicas que rigen al universo son inmutables
y no
variables, al igual que las teorías existenciales, ya sea
que estén
acertadas o erradas. ¿La teoría de Darwin (la teoría
en sí), ya sea que la
consideremos correcta o equivocada, es algo estable, o acaso le
abarca el
cambio y la transformación?.
También es digno de mencionar que la religión
islámica no es la
única que invoca la inmutabilidad de sí misma, sino
que todas las ideologías
y teorías sociales se consideran a sí mismas permanentes
en sus principios y
fundamentos, incluso las escuelas ideológicas que se basan
en la creencia
del constante cambio en los diferentes ámbitos de la existencia
y de la vida
no consideran esos principios como limitados a un tiempo o etapa
determinada
de la historia.
El marxismo se fundamentó en la opinión de las
transformaciones
en los diferentes ámbitos de la existencia, y aún
así suponía la permanencia
para siempre de sí mismo.
El Planteamiento Social:
A veces se plantea la pregunta a la luz de los datos de las
ciencias sociales. Se dice que: las leyes solamente son para cubrir
las
necesidades sociales del ser humano, y como las necesidades no
son
permanentes sino que varían día a día, entonces
no será correcto que las
leyes lleguen a ser permanentes y estables.
Pero el tema necesita ser examinado con más detenimiento.
¿Será
correcto que consideremos a todas las necesidades humanas como
cambiantes?.
Aún suponiendo tal cosa, ¿también será
seguro que varíen las leyes que rigen
a estas necesidades y le imponen su cambio?.
La respuesta a las dos preguntas es negativa, ni las necesidades
de la humanidad abarcan en su totalidad la transformación,
ni la
transformación de las necesidades implica que varíen
las leyes relacionadas
a ellas.
En lo que respecta al primer fragmento de la pregunta, decimos
que las necesidades humanas se dividen en dos: 1- Las necesidades
primarias
y 2- Las necesidades secundarias.
Las necesidades primarias son aquellas que surgen de lo profundo
de la esencia del ser humano, y del régimen espiritual
y social que impera
sobre su vida. Estas necesidades pueden ser corporales, espirituales
o
sociales. Las corporales son aquellas como la vestimenta, la comida,
el
hábitat, el matrimonio, etc. Entre las espirituales está
el conocimiento, la
belleza, el bien, etc. En lo referente a las necesidades sociales
podemos
referir el trato con la gente, el intercambio de posesiones, la
justicia, la
libertad, etc.
Las necesidades secundarias son aquellas que se desprenden de
las primarias. La necesidad de herramientas y utensilios tan diferentes
y
variados a través de las épocas, es un ejemplo de
las necesidades variables.
Aquí observamos que las necesidades secundarias son las
que cambian y sobre
las que recae la contínua renovación, pero las necesidades
primarias son
permanentes y no caducan ni desaparecen, sino que permanecen siempre
en su
realidad.
En cuanto al segundo fragmento de la pregunta, consideramos
suficiente señalar que el desarrollo cultural no transforma
las leyes que
rigen a las necesidades, aún cuanto origina nuevos horizontes
para que el
ser humano no se detenga nunca en su desarrollo, y se beneficie
con los
recursos y medios de vida como lo hizo con la gran transformación
que se dio
en el mundo de las comunicaciones y del transporte. Las leyes
referentes a
estas manifestaciones, no cambian ni se transforman. La compra
y la venta,
la representación, la garantía, y el resto de leyes
relacionadas a ello, no
se transformarán en otras. Asimismo sucede con las leyes
referentes a la
organización de la relación del ser humano con Allah,
con el universo, o las
demás criaturas, las cuales no se transformarán
en esta época en algo que no
haya estado antes.
El Planteamiento Religioso:
Los musulmanes creen que las religiones celestiales abrogan
cada
una a la anterior (en lo que a normas se refiere, no a principios).
Esto
ocurre con todas ellas excepto con la Shari'ah o legislación
islámica, la
cual abrogó a todas las anteriores y como sello de la revelación,
nunca será
abrogada.
Es claro que entre las causas que influyen para la abrogación
de
las leyes, están las nuevas exigencias de la época.
Al renovarse los
requerimientos, surge la necesidad del envío de un Mensajero
portador de una
nueva legislación que abarque las nuevas circunstancias
y exigencias. ¿Acaso
el desarrollo de la civilización y la transformación
de sus recursos se
detuvo después del envío del Profeta del Islam?.
¿Acaso los grandes cambios
que después se dieron en los diferentes ámbitos
de la vida -especialmente en
la época contemporánea.- no revelan la necesidad
de abrogar las leyes
islámicas que fueron adecuadas para las circunstancias
de un tiempo en
particular?.
Entonces, ¿cómo se entiende el concepto de "sello
de las
legislaciones y de los mensajeros"?. ¿Cómo
es posible que "lo lícito de
Muhammad(ByP) sea lícito hasta el día de la resurrección,
y lo prohibido
para él sea prohibido hasta el día de la resurrección"?.
Como respuesta a estos interrogantes, decimos que: Si el
principal factor para la abrogación de las leyes celestiales,
fuera la
contínua renovación de las circunstancias de la
vida, entonces ésto también
le acontecería a la Shari'ah islámica...,pero la
realidad aclara en gran
forma esta cuestión.
Civilización y cultura no es sólo la transformación
en pro de
satisfacer las diversas necesidades de la humanidad, las cuales
resultan del
esfuerzo y energía invertidos para la explotación
de los recursos naturales.
Tampoco la Shari'ah islámica o las demás religiones
celestiales en general
plantean la oposición a tal cosa, de forma que los creyentes
se vean
obligados a rever y cambiar sus posturas respecto a la religión.
Según ésto, la abrogación acontecida sobre
las leyes divinas se
basarían en causas más precisas y profundas que
eso.
La humanidad ha pasado por períodos y etapas de transformación
espiritual y cultural, así como por etapas de civilización
y progreso
material. Es obvio que en los primeros períodos no estaba
preparada para
recibir el régimen divino en forma completa, a causa de
su inmadurez y falta
de desarrollo intelectual. Los profetas aparecían y las
leyes llegaban en
forma paulatina, para que el ser humano llegue con ellas gradualmente
a la
perfección viable para él.
Cuando el ser humano llegó a un relativo nivel de desarrollo
y
madurez y perfeccionamiento intelectual, Allah, Glorificado Sea,
envió a su
Profeta Muhammad(ByP) con la Shari'ah a modo de sello de las anteriores,
con
normas que abarcan métodos generales y amplios lineamientos
para administrar
los asuntos de la sociedad islámica.
Es posible que la persona musulmana deduzca de esos lineamientos
generales y eternas instrucciones, las soluciones que abarquen
a las
cuestiones de eterna y constante transformación. En tal
caso no necesitaría
de nuevas leyes divinas o terrenales después de eso.
Algo que comprueba lo que mencionamos acerca de la falta de
desarrollo intelectual del ser humano antes de la revelación
del sello de la
profecía, son las tergiversaciones efectuadas en los libros
de los profetas
anteriores, ya que ello implica la falta de capacidad y de preocupación
de
las comunidades anteriores para preservar sus libros sagrados,
mientras que
es manifiesta la preocupación de los musulmanes desde que
fue revelado el
Corán, en protejerlo del accionar de los tergiversadores
y falsarios. Dice
Allah en el Corán: ""Ciertamente que nosotros
hemos hecho descender el
Mensaje... y asimismo nosotros somos sus custodios".[1]
Asimismo la tradición profética, que es la segunda
fuente de la
jurisprudencia, ha permanecido en líneas generales inalterada,
a causa del
rol que al respecto jugaron los Imames(P) y sabios del Islam para
protegerla
y transmitirla con minuciosidad y fidelidad.
Resulta claro de lo anterior que los argumentos para las
formulaciones mencionadas de que no hay correspondencia entre
la Shari'ah
islámica con los requerimientos de la época, no
son útiles para demostrar
tal cosa. Aún así no nos detendremos aquí
sino que daremos respuesta a la
pregunta formulada al principio de este ensayo, que es: ¿cómo
pueden leyes
inmutables constituir un método para administrar los constantemente
variables asuntos de las sociedades humanas?.
Antes de entrar en una detallada respuesta a esta pregunta,
debemos conocer con precisión la definición de "requerimientos
de la época",
para ver con cual de ellos armoniza la Sari'ah islámica.
El Concepto de "Requerimientos de la Epoca":
1- Es posible entender que esta frase se refiere a los
utensilios y herramientas modernas que el ser humano inventa y
construye, o
bien los fenómenos que surgen día a día en
la escena de la vida social, como
ser las modas, los estilos de embellecimiento y similares, los
cuales cada
uno presenta una exigencia determinada. Estos fenómenos
modernos y sus
requerimientos necesariamente deberían ser acompañados
por la Shari'ah
islámica.
Es obvio que no se puede estar de acuerdo con la aplicación
de
esta definición, ya que no todo fenómeno o invento
de la humanidad merece la
aceptación. A veces lo nuevo puede ser destructivo para
la moral y los
valores de la humanidad. ¡Cuantas mercancías y modas
modernas que se exhiben
en los mercados no representan sino la ruina espiritual para quienes
las
desean!. ¿Acaso es de esperar que el Islam adopte una postura
tolerante ante
estas extralimitaciones aniquiladoras de los valores humanos?.
2- Que la frase tenga el sentido de "el deseo de la mayoría
de
la gente" en lo que respecta a inclinarse en cada época
hacia una tendencia
o acción en particular. La aplicación del Islam
ante estos "requerimientos",
implicaría su reconocimiento y aceptación del principio
de aceptación de la
opinión general para los diferentes órdenes de la
vida.
Pero también se debe rechazar este significado, ya que
la
orientación de la mayoría para seguir un camino
determinado en la vida, a
veces sólo esta de acuerdo con lo que debe ser, y a veces
no, sino que puede
delinear pautas que conlleven a la corrupción y el extravío.
¿Cómo podría la
Shari'ah islámica reconocer el principio de aceptación
de la mayoría en
cualquier caso y tiempo, y en forma absoluta?.
Es posible enfatizar que los dos significados mencionados están
lejos de la realidad al señalar la existencia de reformadores
y movimientos
de reforma en diferentes etapas de la historia de las sociedades.
Así como
hay quien rechaza y se opone a los movimientos de desarrollo de
la sociedad,
también están los lúcidos que rechazan el
desvío imperante en la sociedad y
tratan de devolverla al curso que requiere la razón y la
esencia humana.
Esto da una clara muestra de que a veces la mayoría de
la gente se conduce
hacia el desvío, y que las novedades que surgen en el tiempo
no estan
exentas del error.
El secreto de ésto radica en un sólo elemento,
que es la
especial capacidad de discernir que fue depositada en la personalidad
de ser
humano y en ninguna otra cosa de entre las criaturas, ya que a
los animales
les fueron delineadas unas pautas de conducta en la vida que no
pueden
transgredir, porque son los instintos los que los rigen y guían
a sus
objetivos. Es por eso que no encontramos transformaciones ni transgresiones
en sus regímenes de vida, sino que permanecen circunscriptos
a una misma
conducta determinada desde hace miles de años. En cambio
el ser humano fue
creado libre en cuanto a su voluntad e innovador en su proceder.
Puede
marchar por el sendero de la sensatez y la corrección,
como puede
extraviarse en el valle del desvío y la perdición.
Así es, este es el fundamento de aquello que mencionamos
anteriormente de que no toda innovación de la humanidad
o fenómeno de la
época es positivo y merece su adopción y aceptación.
3- Una tercera opción es que el significado de la frase
se
refiera a las necesidades humanas renovadas a causa de la variación
de las
situaciones y circunstancias. La Shari'ah islámica necesariamente
debe tener
un lineamiento general para satisfacer las cambiantes necesidades.
A esta explicación es que hay que aferrarse en forma limitada.
A
continuación, si Allah así lo dispone, aclararemos
ésto.
Las Soluciones Propuestas:
La cuestión planteada tiene extensas e históricas
raíces. Para
ella se han propuesto una serie de soluciones de parte de las
diversas
orientaciones ideológicas:
1- La tendencia extremista de cambio:
Los sostenedores de esta tendencia, opinan que la razón
y los
recursos que la mente y la ciencia descubren, son el fundamento
para la
actitud ante los fenómenos modernos, aún cuando
tal postura se oponga en
apariencia a las leyes de la Shari'ah.
Según esta opinión, necesariamente se debe dejar
de actuar
acorde a las leyes en las que aparezca variación de las
necesidades sociales
y económicas y se adopte requerimientos renovados. Hay
algunas escuelas y
tendencias religiosas que siguen este proceder en su trato con
las leyes de
la Shari'ah.
Como ejemplo que corrobora esta línea de pensamiento,
tenemos a
cierto dignatario de entre los países islámicos[2]
que propuso que los
trabajadores abandonen el ayuno del sagrado mes de Ramadán,
ya que -según
sus suposiciones- reduce las fuerzas corporales para el trabajo.
Quiso
cubrir ésto con un manto religioso diciendo: El Islam le
da una gran
importancia al trabajo y a la actividad económica, y los
impulsa, y
necesariamente hay que salvaguardarlos de todo aquello que interfiera
en su
trabajo e interrumpa su actividad.
Esta persona no tuvo en cuenta dos importantes puntos:
PRIMERO: Está tomando al ser humano como un sistema orgánico
que su única
razón de ser es el trabajo y la producción, o como
a un animal de carga que
sólo debe portar mercancía. No ha tomado en cuenta
la necesidad del ser
humano de un aspecto espiritual en su vida, y que el ayuno es
uno de los más
claros exponentes al respecto.
SEGUNDO: Supone que el ayuno causa siempre el debilitamiento
de la energía
corporal, ignorando que éste es causado por las costumbres
que la persona
dispone para sí misma y no por el ayuno en sí. No
existen dudas de que el
ser humano puede salirse del marco de las costumbres imperantes
sobre él,
reducir su ingestión de comida y aumentar su fuerza y vitalidad
espiritual.
Esto lo observamos en la vida del Imam Ali(P) cuando en una carta
dirigida a
Uzman Ibn Hanif, menciona que de esta vida mundanal de la gente,
a él le es
suficiente sus pocas y simples prendas, y de entre la comida sólo
unos
panecillos. Continúa diciendo así: "...y tal
ves uno de vosotros diga: "si
en ésto está la fuerza del hijo de Abu Talib, entonces
la debilidad le
impide luchar contra los rivales y combatir contra los valientes",
pero
¿acaso no es el árbol del desierto de madera más
rígida y el verde pasto de
corteza más débil, y las plantas que necesitan poca
agua mejores como leña y
más lentas en consumirse?".[3]
El Imam(P) enfatiza que aquello que señaló es
una ley natural
general, y no que él tuviera un estado excepcional e inusitado
que lo
distinga del resto de la gente.
Algunos escritores musulmanes que se orientan a la cultura
occidental, suponen que la jurisprudencia islámica y sus
leyes políticas,
civiles y económicas, están extraídas de
las costumbres sociales comunes a
los árabes de la época pre-islámica, por
lo que habría que reformular estas
leyes de acuerdo al espíritu de la época contemporánea,
quedando los
conceptos doctrinales y las normas devocionales que son el real
contenido de
los actuales preceptos de la ley islámica. Estas creencias
son lo
permanente, inmutable y lo que no es afectado por los cambios
culturales.
Las causas que llevan a plantear esta idea son dos:
PRIMERO: La ignorancia de algunos musulmanes respecto a los elementos
de
fuerza y vitalidad latentes en la Shari'ah islámica, la
cual puede brindar
soluciones para los modernos acontecimientos sociales y otros.
SEGUNDO: Los planes imperialistas para alejar al Islam de la escena
de la
vida social y reducirlo a la esfera de los principios doctrinales
y las
creencias abstractas. De esta forma serviría para los intereses
del
imperialismo. Así la ideología islámica debe
ser borrada y anulada como
tesis de vida social de la humanidad, pero puede permanecer como
creencia
que haga frente, por ejemplo, al ateo materialismo comunista.
2- La Tendencia Extremista Tradicionalista:
Algunos creyentes ingenuos opinan que es otra la solución
a la
cuestión planteada. Estos se aferran únicamente
al sentido exotérico de las
leyes islámicas, y rechazan a los fenómenos de la
civilización y la cultura,
ya que estos últimos -según ellos suponen- se contradicen
con las realidades
de las leyes divinas. Su extremismo es tal que llegan a privarse
de los
recursos y medios modernos que ofrece la civilización con
el propósito de
mejorar y facilitar las formas de vida.
Algunas de estas tendencias religiosas se aferran a unas
determinadas, y otros a otras. Existen muchos ejemplos extraños
e increíbles
respecto a sus procederes en este sentido.
La piedra fundamental de este modo de pensamiento, está
en que
sus sostenedores suponen que la religión islámica
aprueba o preceptúa a la
gente un modo preciso y particular para la vida material y social,
por lo
que consideran sagrados a todos los fenómenos y circunstancias
materiales
del pasado, los cuales habría que proteger. Estos no se
percatan de que al
Islam no le importa sino la exposición de sus objetivos
y contenidos reales
para la vida, y no sus formas externas. Estos no ven la diferencia
entre el
fruto y la cáscara, ni entre el medio y el objetivo.
3- La Tendencia Equilibrada:
En oposición a las soluciones mencionadas, de acuerdo a
esta
tendencia se dice que: Es posible abstenerse de ambos extremismos
y elegir
una solución intermedia. De esta forma, el islam permanece
como conductor en
todos los aspectos de la vida, asumiendo literalmente las modernas
transformaciones y las nuevas necesidades del ser humano tanto
individual
como socialmente. Esto es así porque la Shari'ah islámica,
si bien se
fundamenta en elementos inmutables, se distingue por la característica
de
poder ser aplicada en los diferentes y cambiantes aspectos de
la vida.
Resulta claro que esta última tendencia, es el único
camino para
librarse de los aspectos negativos de los dos extremismos mencionados.
Este
es el sendero general de la religión islámica como
Allah, engrandecido sea
Su nombre, lo expone en el Corán: "Y de este modo
hemos hecho de vosotros
una comunidad moderada, para que seáis testigos de los
hombres y para que el
enviado sea testigo de vosotros".[4]
Dijo el Imam Ali(P): "Tanto la derecha como la izquierda
son
desviadoras. El camino medio es el correcto".[5]
El punto fundamental del tema, es que todas estas leyes revelan
que la Shari'ah islámica las dispuso en base a los requerimientos
que hacen
a la esencia de la humanidad. Este es el secreto de su eternidad
e
inmutabilidad a lo largo del tiempo.
FIN Parte I
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[1] Corán; 15: 9.
[2] Se refiere al ex-presidente tunecino Al-Habib Burqibah.
[3] Nahy Al-Balaghah / P.418 (en la ordenación de Subhi
As-Salih).
[4] Corán; 2: 143.
[5] Nahyul Balaghah / P.58 (en la ordenaión de Subhi As-Salih).
EL ISLAM Y LOS REQUERIMIENTOS DE LA VIDA CONTEMPORANEA
Desde el punto de vista del sabio mártir Murtada Mutahhari
PARTE II
(2)
Por el Shaij Muytaba Al-Mahmudi
Traducción del árabe: Shaij Feisal Morhell
En el número anterior habíamos señalado
que la religión islámica contiene
conceptos y reglas mediante las cuales es posible la coordinación
entre la
Shari'ah islámica y los aspectos cambiantes de la vida
de la humanidad.
Ahora hablaremos de esas reglas y conceptos.
Las reglas y conceptos son los siguientes:
1- EL IYTIHAD (Esfuerzo del sabio para extraer y deducir las
normas
islámicas de sus fuentes).
Dice el renombrado pensador islámico Iqbal Lahori: "El
Iytihad
es la fuerza movilizadora del Islam...". Añade que:
"...la sociedad divina
debe estar sustentada en dos pilares:
Uno de ellos: Los principios eternos y estables; y el otro:
los
principios cambiantes. Son los primeros los que se consideran
el fundamento
para enfrentar los variados sucesos que se presentan en la vida
del ser
humano"[1]
Esta es la interpretación que corrobora la realidad religiosa
y social tal
como lo expresa Ibn Sina (Avicena): "Ciertamente que las
reglas y los
deberes religiosos son limitados y finitos, mientras que los sucesos
y
diferentes manifestaciones de la vida humana son infinitos. Según
esto, es
necesario que los Muytahidin (sabios que han llegado al grado
de Iytihad) de
cada época, mediante el auxilio de esos principios generales,
extraigan las
normas para las particularidades modernas"[2]
La realidad es que el Iytihad debe necesariamente ser devuelto
a su original
significado, y que el trabajo del Muytahid no se limite a la extracción
de
las normas relacionadas con las cuestiones estables, como el Wudu
(ablución
para la oración) o el Taiammum (ablución seca),
sino que lo importante es
ocuparse de las cuestiones recientes y cambiables, y tratar de
solucionarlas mediante la Shari'ah.
Este es el fundamento de la necesidad de un permanente Iytihad
y
de no circunscribirlo a personas determinadas o a un tiempo en
particular,
sino que la puerta del Iytihad debe permanecer abierta de par
en par para
que sea una entrada para el acceso y planteamiento de las opiniones
de los
investigadores y una salida para las ambigüedades de personas
frívolas que
siempre tienen algo que objetar.
2- LA PREOCUPACIÓN DEL ISLAM POR EL CONTENIDO DE LA VIDA
HUMANA Y NO POR SU
ASPECTO EXTERIOR
La Shari'ah no se ocupa de la delimitación de las formas
externas de la vida. Esto es así ya que éstas están
relacionadas -de una
forma primaria y esencial- con el conocimiento y las informaciones
culturales y artísticas de la humanidad. Las normas islámicas
se relacionan
con el espíritu de la vida de la humanidad y los objetivos
que se esperan de
ella.
En realidad, la particularización de los aspectos de
la Shari'ah
a los contenidos y propósitos, y la supeditación
de las formas y medios a la
ciencia y al ingenio técnico especializado del ser humano,
es el camino
ideal para la armonización de la religión con la
ciencia y la cultura, y
para que no exista incompatibilidad entre ellas. Por el contrario,
la
incitación del Islam a buscar el conocimiento y a preocuparse
por actuar
según él, cumple una función preponderante
para impulsar el vehículo de la
civilización hacia adelante. He ahí que ello se
cuenta como el factor
fundamental para afianzar los pilares de la civilización
y su desarrollo
científico.
3- NORMAS INMUTABLES PARA NECESIDADES INMUTABLES Y NORMAS CAMBIANTES
PARA
NECESIDADES CAMBIANTES
Una de las particularidades más salientes de la Shari'ah
es que
ella dispone de leyes inmutables para las necesidades inmutables,
así como
establece otras normas cambiables para no dejar vacío el
aspecto de las
necesidades cambiables. Es por esta particularidad que tiene una
amplio
influjo en la aplicación del Islam a los requerimientos
de la civilización.
Ya dijimos anteriormente que algunas necesidades individuales
y
sociales son permanentes y no están sujetas al cambio,
por ejemplo la
necesidad del ser humano de un régimen que conduzca su
vida espiritual y
social es una cuestión inmutable. Por eso, el Islam establece
un conjunto de
normas y enseñanzas generales y permanentes para ambos
aspectos.
También están las necesidades humanas que varían
a diario, para
las cuales la Shari'ah islámica ha trazado métodos
modificables, en el
sentido que relaciona a estas últimas con principios inmutables,
donde las
normas particulares y variables se establecen siempre de acuerdo
a
principios inmutables.
Este es el cambio que el Islam reconoce en el ámbito
de las
normas de la Shari'ah.
En cuanto al cambio que rechaza, es aquel que implica la
abrogación de sus normas y leyes, en el sentido de su supresión
y
desaparición. La palabra "cambio" tiene un sentido
mucho más amplio que el
mero concepto de abrogación. Es por eso que el cambio no
siempre implica la
desaparición de la norma, sino que a veces permanece invariable
la norma
general mientras que son sus criterios de aplicación los
que cambian de
acuerdo a las situaciones.
Aclaremos el tema mediante los siguientes ejemplos:
A- Allah, Glorificado Sea, ordena a los musulmanes que
dispongan y mantengan preparadas sus fuerzas para enfrentar a
los enemigos.
Dice: «Aprestáos de toda la fuerza que podáis,
la caballería que dispongáis,
para así intimidar al enemigo de Allah y al vuestro...»[3]
Les ordena preparar fuerzas y pertrechos militares con el objeto
de
intimidar al enemigo, para ello menciona un ejemplo de fuerza
militar como
lo es la caballería (al-jail). También nos llega
a través de la Sunnah
Profética el incentivo para aprender el tiro con arco y
el montar a caballo.
Sin lugar a dudas estos asuntos estaban entre los medios de combate
comunes
a aquella época, pero su recomendación no constituye
en absoluto una norma
permanente, sino que lo decretado como estable y esencial es preparar
equipamiento y pertrechos para enfrentar al enemigo. En cuanto
a la forma de
aplicación de esta normativa, obviamente será afectada
por las
circunstancias de la época.
B- El Sagrado Corán ha prohibido la negociación
de la riqueza
entre la gente mediante lo prohibido, y ha ordenado que el intercambio
se
realice en base a usufructos lícitos. Dice: «Y no
consumáis vuestra hacienda
entre vosotros mediante lo vano»[4]
Por otro lado hay cosas que los 'Ulamá no consideraban
lícito que sean
intercambiadas por bienes o riquezas, como ser la sangre. Es obvio
que la
norma de prohibición de comprar y vender sangre (al formar
parte de las
cosas impuras) se relaciona a la época en que la sangre
no tenía un
beneficio medicinal ni ningún otro, pero hoy en día
se ha convertido en una
de las más importantes necesidades y requerimientos más
indispensables, y no
queda lugar a dudas de lo lícito de su intercambio y comercialización.
Entonces, la prohibición de comprar y vender sangre es
una norma variable y
particular de las condiciones de ese entonces; en cuanto a la
norma estable
viene a ser la prohibición del intercambio de riquezas
mediante lo vano y
por lo tanto sin que entretanto exista una retribución
real. Esta es la
norma inmutable en el sentido literal, y cambiante con sus criterios
de
aplicación según las variaciones de las situaciones
y condiciones.
C- El Islam ha ordenando a los musulmanes buscar el
conocimiento, y ésto lo indica claramente el Profeta(BPD)
en su dicho:
"Buscar el conocimiento es obligación para todo musulmán"[5]
Aquí se formula la siguiente pregunta: ¿Cuál
es el conocimiento que es
obligatorio aprender?.
Dice Al-Gazali en su libro Ihiau 'Ulumid Din: "La ciencia
comprende dos partes: La primera: Aquella que es obligatorio aprender
para
uno mismo, como el conocimiento de los principios islámicos.
La segunda: Las
ciencias preliminares, o sea aquellas que se consideran una introducción
para las labores y ocupaciones, ya que existen algunas funciones
sociales y
religiosas para las que los musulmanes no estarán capacitados
hasta después
de un aprendizaje de ciencias y conocimientos introductorios que
representan
un papel fundamental para el dominio de una profesión en
el grado de
especialización que la misma requiere. Así, saber
medicina es para la
sociedad Wayib Kifaí (obligatorio para todos hasta que
algunos cubran la
necesidad y después de ello ya no será obligación
para los demás), pero ese
conocimiento depende del aprendizaje de las ciencias médicas
y de la
experiencia preliminar que lleva a su cumplimiento"[6]
Pero...¿cuál es el límite de ese conocimiento
y de la especialización a la
que debe llegar el estudiante en el campo de la medicina por ejemplo?.
La
respuesta es que el límite requerido cambia de acuerdo
con la capacidad de
estudio y de los nuevos descubrimientos que resultan en el área
de las
ciencias médicas. Es así, como se torna obligatorio
aprender un nuevo
conocimiento a este respecto que no era obligatorio con anterioridad,
ya que
antes no se conocía. No será éste uno de
los casos de variación de una norma
de la Shari'ah, ya que la ley no es sino la obligatoriedad de
saber medicina
y dominar todas aquellas ciencias y especializaciones de las cuales
depende.
Esta es la norma que es estable y no cambiará por otra,
sino que son sus
aplicaciones prácticas y el tipo y grado de una especialidad
médica lo que
variará conforme a las circunstancias y ámbito científico.
Asimismo el comercio forma parte de aquellas obligaciones que
se
denominan Wayib Kifaí y q
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