Por el Shaij Muhammad Taqi
Misbah Al-Iazdi
Traducido por Shaij Feisal
Morhell
Llegaron a Al-Mayma‘ul Alami li Ahlil Bait
(La Asamblea Mundial de Ahlul Bait) una serie de preguntas sobre
cuestiones ideológicas realizadas por un grupo de profesores musulmanes
nigerianos a las cuales su Eminencia el Shaij Muhammad Taqi Misbah
Al-Iazdi se ha dignado a responder.
La Editorial
1- ¿Por qué algunos Ulama discrepan entre sí
en relación a la ciencia del Kalam?
La ciencia del Kalam estudia
las creencias islámicas, y por eso es, al mismo tiempo, un procedimiento
que nos conduce al reconocimiento de una correcta creencia de
entre las falsas e incorrectas; sólo que muchos de los estudiosos
de esta materia se extralimitaron, exponiendo cuestiones irrelevantes,
dejando de lado lo que es de necesaria importancia y excediéndose
en el debate, la polémica y la controversia. Muchos de ellos transitaron
por caminos que no debían hacerlo. Su ejemplo es como el de un
niño o persona débil que quiere levantar una carga pesada, no
teniendo el poder para hacerlo, pudiendo incluso quebrársele la
mano por ello. Algo análogo sucede en el deporte donde no es correcto
que un deportista pase de una etapa a otra sin haber realizado
las prácticas necesarias desde el principio, hasta poder alcanzar
gradualmente los niveles superiores.
Muchos estudiosos del Kalam
se enredaron en cuestiones que no pudieron solucionar por no poseer
los medios necesarios, o por la falta de un procedimiento correcto.
El distinguido Mensajero
(BP) nos ordenó tomar el conocimiento de la Gente de su Casa,
Ahlul Bait (P), ya que Ali (P) se educó en su casa y le enseñó
su conocimiento. Luego dijo a la gente: "No tratéis de enseñarles,
puesto que son más sabios que vosotros". El los equiparó
con el Corán al decir: "Por cierto que dejo entre vosotros
los dos tesoros, el Libro de Allah y mi descendencia". El
primer tesoro, el más grande, es el Sagrado Corán, y el otro que
se le equipara en su condición de tal, es la pura descendencia
del Profeta (BP), el tesoro menor, a quienes el Mensajero de Allah
(BP) enseñó su conocimiento y educó, de forma que ellos hicieran
lo propio con los demás.
Esto se volvió algo desconocido
para la mayoría, y por eso no tomaron el conocimiento de la Gente
de la Casa del Profeta (BP), sino que lo hicieron de quien no
estaba capacitado para ello. Por eso, aparecieron muchas discrepancias
entre la gente en lo referente a las creencias, desde las primeras
épocas del Islam, cuando surgieron posturas teológicas divergentes
como el Yabr o predestinación total, y el Tafwid o delegación
absoluta de las acciones en el ser humano (libre albedrío total).
Estos conceptos se apoyan
en gente con estudios del Kalam, donde unos sostienen el Yabr
y otros el Tafwid, siendo que la realidad es que no es lo uno
ni lo otro, sino una posición intermedia.
Narró Mufaddal Ibn ‘Amru
que el Imam As-Sadiq (P) dijo: "No hay Yabr ni Tafwid, sino
la posición intermedia". Yo pregunté: "¿Qué es la posición
intermedia?". Respondió: "Se asemeja al ejemplo de un
hombre al que ves en un acto de desobediencia y le prohíbes que
lo siga haciendo, pero no obedece, y al dejarle tú, sigue cometiendo
esa desobediencia. No porque le hayas dejado después de que no
te obedeciera eres tú el que le haya ordenado cometer esa desobediencia".
Es de esta manera que los Ulama de la escuela de Ahlul Bait (P)
exponen este asunto. Los Imames de Ahlul Bait (P) han advertido
acerca de la gravedad de hacer incursiones en este tipo de cuestiones
sin poseer el conocimiento de los principios básicos y lógicos
que los rigen.
El ser humano necesita
conocer las creencias correctas sin partidismo, ya que si no puede
concluir la existencia de Allah, Exaltado Sea, mediante su intelecto,
entonces ¿cómo podría llegar a cerciorarse de ello por otro medio
que no sea el mencionado? Si nuestro intelecto no pudiera llegar
a concluir la existencia de Allah, Glorificado Sea, y Sus Atributos,
¿que haríamos ante todas esas creencias contrapuestas que presentan
las diferentes religiones e ideologías? ¿Cómo elegiríamos y preferiríamos
una sobre otra? No existe otra forma de verificación más que la
utilización del intelecto.
Cuando usamos nuestro intelecto
podemos comprender que no tiene sentido el concepto de que Allah
es uno y tres al mismo tiempo. ¿Cómo podría explicarse eso? El
intelecto y el sano razonamiento no admiten tal cosa. Si es uno,
entonces es uno y nada más, y no tiene sentido decir que es uno
al mismo tiempo que es tres, y que es tres, siendo que Allah es
uno de los tres, y que al mismo tiempo no es El sino Su hijo?
Esto no satisface al intelecto.
En cambio el concepto coránico
que dice que Allah, Exaltado Sea, es Uno y Único y que "no
engendró ni fue engendrado y no hay nada que se le asemeje",
es algo claro para lo cual hay muchos indicios y pruebas que son
mencionados en la ciencia del Kalam. ¿Acaso sería posible que
existiera algún impedimento para el estudio de ese tipo de temas?
Nosotros decimos que existe
impedimento para adentrarse en temas de imposible solución (como
el conocimiento de la esencia de Allah, que nuestra mente limitada
no pude abarcar), o temas que pueden tener más de una explicación
sin contradecir la lógica y que para su correcto entendimiento
habrá que referirse a quienes poseen y dominan ese conocimiento.
Pero si se quiere expresar el impedimento absoluto del estudio
de las creencias religiosas que se tratan en el Kalam, eso no
será razonable ni aceptable.
2- Si una persona desea profundizar en el Kalam,
¿en qué debe basarse y de que debe cuidarse?
Es necesario que utilicemos
nuestro intelecto en cuestiones fundamentales como la existencia
de Allah, Enaltecido y Glorificado Sea, la profecía de los Enviados
Divinos (P) y la creencia en la otra vida. Esto es lo que se denomina
‘los principios básicos de la religión’. También debemos distinguir
entre las creencias reales de las falsas, como por ejemplo distinguir
entre la trinidad y la unicidad. Debemos conocerlas para que nos
sea posible elegir entre una de ellas y rechazar la otra. Estas
son las cuestiones sobre las que es obligación investigar, utilizando
el intelecto para responderlas.
En cambio, hay muchas cuestiones
cuya realidad está más allá de la comprensión de nuestra mente,
como por ejemplo investigar sobre la esencia de Allah, Poderoso
e Imponente, ya que eso es un asunto cuyo conocimiento no podemos
alcanzar. Ni siquiera se puede tener esperanzas en llegar alguna
vez a conocer Su Realidad, Poderoso e Imponente. Nosotros no conocemos
la realidad de la creación, ¿cómo podríamos conocer la Realidad
del Creador?
Entonces, adentrarse en
ese tema y tratar de solucionarlo es un asunto imposible acerca
de lo cual se ha advertido.
Asimismo es el tema del
mundo del Barzaj o estado transitorio entre la muerte y el Día
del Juicio, y la misma Resurrección, a dónde tendrá lugar y en
qué mundo. Eso es algo que nuestra mente no abarca, sino que en
relación a eso debemos aceptar lo que nos transmitió el Mensajero
(al cual ya aceptamos con nuestro intelecto), y qué nos transmite
el Libro de Allah.
Al respecto se nos ha indicado
no tratar de determinar ese tipo de temas. «Te preguntarán acerca
de la hora "¿cuando ocurrirá?" Di: "Su conocimiento
sólo está ante mi Señor. Nadie sino El la manifestará a su tiempo"».
Esta pregunta es errónea, ya que no existe medio de establecer
intelectualmente cuándo ocurrirá el Día del Juicio y la forma
en que tendrá lugar, excepto en base a lo que nos transmiten el
Corán y la correcta Sunnah profética.
Tratar de que nuestra mente
comprenda por sí sola las realidades de la otra vida y la forma
de nuestra vida en ella, es algo que no podemos abarcar, excepto
en lo que se refiere a alejar ambigüedades que puedan ser planteadas
por quienes desmienten esto y que se relacionen a cuestiones ideológicas
básicas, como por ejemplo la negación de la vida del ser humano
después de la muerte. Éstos son asuntos tratados en el Corán,
donde se responde tales cuestionamientos, como también se lo hace
en la tradición profética. Asimismo, muchos de nuestros grandes
sabios se preocuparon por responder a esos interrogantes y aclarar
esas ambigüedades, y para ello escribieron obras detalladas.
Es mediante el estudio
del Kalam que se solucionan las polémicas que realizan quienes
desmienten tales asuntos, ya que si bien en relación a aquellos
que creen en el Corán y en la Sunnah y son musulmanes, sus preguntas
son respondidas mediante las aleyas del Libro de Allah y las narraciones
transmitidas del Mensajero (BP) y de los Imames (P), en relación
a críticos y fustigadores no musulmanes, como por ejemplo los
cristianos, ateos e idólatras, eso sólo es posible mediante los
indicios y pruebas lógicas, y lo tratado en la ciencia del Kalam.
De esta manera, el provecho
de la ciencia del Kalam es: primero, confirmar las creencias básicas,
y segundo, responder a los cuestionamientos y ambigüedades que
se plantean respecto a las mismas.
3- ¿Qué es lo que se procura con la filosofía
y cómo podemos aprovecharnos de ella en interés del Islam?
Si con filosofía se entiende
aceptar las teorías de los filósofos del Este y del Oeste, de
los griegos, romanos y otros, eso implica la aceptación de muchas
falsas teorías.
En cambio, si con la filosofía
se procura el estudio de las cuestiones ideológicas mediante un
procedimiento lógico, entonces esto será análogo al estudio de
las normas de la Shari‘ah mediante un método acorde a la misma.
De esa forma, existen en los temas de la Shari‘ah posturas contrapuestas
en relación a una misma cuestión, al tener un Faqih ciertas consideraciones
y otro Faqih , otras. Eso no es algo vedado, sino que por el contrario,
es obligatorio para el Faqih profundizar lo más posible hasta
obtener la Fatua que considere más correcta.
En cuanto a las cuestiones
ideológicas, puede suceder que la persona se equivoque, entonces,
si quiere conocer la verdad, deberá necesariamente utilizar su
poder de razonamiento siguiendo un procedimiento de estudio denominado
"filosofía".
Lo que se procura, pues,
mediante la filosofía, es la utilización del intelecto y la razón
en las cuestiones ideológicas, como medio de alcanzar una correcta
creencia, y para alejar ambigüedades y dialogar con quien no reconoce
sino el método filosófico.
Aún así, aferrarnos a todo
lo que plantean los filósofos, es algo que nos resulta innecesario.