EL
KALAM SHI'A:
En la creencia Shi'a, el principio de Justicia Divina es considerado
como uno de los cinco principios esenciales. De acuerdo con este
principio, la justicia es un Atributo de Dios, idéntico
a Su Esencia. Es Dios el Hacedor de la ley de justicia. En este
caso, si Dios sigue Su propia ley, en ningún sentido ello
significa reducción de Su Poder. Sobre las bases de esta
doctrina, ellos dicen que es conforme con la Justicia Divina que
el hombre deba ser libre y capaz de actuar según su voluntad,
de otra manera el hombre no sería responsable de sus actos,
y, consecuentemente, él no podría ser recompensado
ni castigado. Ellos dicen además que si Dios no recompensa
a los virtuosos y no castiga a los viciosos, El sería injusto,
lo cual es imposible.
En
la doctrina Shi'a, la libertad del ser humano es un lógico
corolario de la Justicia Divina. Los Shi'as, al igual que algunos
de los Ash'aritas y todos los Mu'tazilitas, sostienen que las
acciones del hombre son de dos tipos: reflejas, es decir involuntarias,
y voluntarias u optativas. No hay discusión en lo que se
refiere a los actos reflejos, ya que son instintivos y el hombre
no posee control sobre ellos, pero los actos que el hombre elige
llevar a cabo son actos voluntarios. En estos casos el hombre
puede actuar de dos maneras, por lo que él puede elegir
entre lo correcto y lo errado, lo bueno y lo malo. Nosotros hemos
visto que los Mu'tazilitas creen en la libertad total del hombre
en lo que se refiere a los actos voluntarios. Esta libertad es
llamada tafwid. El término tafwid significa "delegación"
o "autorización". De acuerdo a algunos Mu'tazilitas,
Dios le ha delegado poder al hombre para realizar actos buenos
o malos. Esto quiere decir que el poder está siempre con
el hombre. En contraposición con la doctrina de Abu al-Hasan
al-'Ash'ari, Abu Bakr al-Baqillani, un tardío Mu'tazilita,
cree que el poder es un Atributo Divino que exclusivamente pertenece
a Dios, y El es el Creador de toda clase de actos. Sólo
Dios es el que confiere al hombre la elección de elegir
entre los actos buenos y malos, correctos e incorrectos. El hombre
solamente posee este limitado poder. Esta doctrina es llamada
la doctrina de la "adquisición" o kasb. De esta
manera, los Mu'tazilitas y los Ash'aritas adquieren dos posiciones
extremas, mientras los Shi'as, de acuerdo a la enseñanza
de los Imames de la Familia del Profeta (Ahlul Bait), toman una
posición intermedia. En este contexto, el dicho del Imam
Ya'far As-Sadiq (P) es:
Ni
Yabr (determinismo) ni Tafwid (libertad absoluta o poder delegado),
sino una posición intermedia.
En Usul al-Kafi, en Kitabut-Tawhid, hay un capítulo titulado
"al-yabr wa al-qadar wa al-'amr bain al-'amrain" (El
Yabr y el Tafwid y la Posición Intermedia). El traductor
y comentarista persa, Saiid Yawad Mustafawi, ha definido "qadar"
como sinónimo de otra palabra árabe "tafwid".
Después de explicar la doctrina del determinismo y de la
libre voluntad del ser humano, él escribe:
La
doctrina de la libertad o ‘amr bain al-’amrain (la
posición intermedia) constituye el contenido de todas las
tradiciones narradas en este capítulo y todas las tradiciones
que nos llegan a través de los Imames de la Familia del
Profeta (Ahlul Bait). En todas estas tradiciones, tanto Yabr como
Tafwid han sido rechazados y refutados mientras una posición
intermedia ('amr bain al-'amrain) es aseverada; es decir, ni el
hombre es impotente en sus actos como una simple herramienta en
manos de un obrero, sin ningún poder para hacer algo o
defenderse a sí mismo, ni tampoco es el hombre completamente
capaz de realizar sus actos independientemente, como si Dios no
tuviera poder sobre sus acciones. En realidad, todos sus actos
están relacionados, por un lado a Dios, y por otro a él
mismo.
DERECHO
NATURAL Y JUSTICIA:
Con respecto a los derechos naturales Mutahhari sostiene que
el Islam cree en los mismos así como en la Justicia Divina
(intrínseca a las mismas leyes de la naturaleza). Sin
aseverar un final o un objetivo para el mundo, lo cual es un
punto de vista teológico universal, las leyes naturales
no pueden ser justificadas.
El
dice que el funcionamiento del universo de acuerdo con las leyes
naturales, indica que su funcionamiento es deliberado, y que la
meta hacia el logro por el cual se está moviendo, es predestinado
por su Creador, Allah.
En
consecuencia, concluye Mutahhari, la diferencia básica
entre la lógica Divina y la lógica profana o no-Divina
es que la primera está basada en la creencia de que cada
uno de los que nacen en este mundo tiene un derecho sobre el mismo.
Todos los seres humanos son hijos del universo, y un niño
tiene derechos sobre sus padres, y a cambio él deberá
compensar por ello en el futuro (es decir, cumplir con sus obligaciones
hacia el mundo).
Para
corroborar su punto de vista, él cita los siguientes versículos
coránicos:
«El
es Quien creó para vosotros cuanto hay en la tierra...»
(2:29)
«La tierra la ha puesto al servicio de las criaturas»
(55:10)
«Os hemos dado poderío en la tierra y os hemos puesto
en ella medios de subsistencia. ¡Qué poco agradecidos
sois!» (7:10)
«Hemos honrado a los hijos de Adán. Les hemos llevado
por tierra y por mar, les hemos provisto de cosas buenas y les
hemos preferido marcadamente a muchas otras criaturas»(17:70)
Estos versículos detallan los derechos humanos otorgados
al hombre, enfatizando el punto de vista del Marxismo que sostiene
que el hombre merece un derecho sólo después de
que él ha cumplido con sus obligaciones. El Islam, al contrario,
primero dispone los derechos y luego obliga al hombre a cumplir
con sus deberes hacia el mundo y la sociedad. Esto contradice
el principio básico del Manifiesto Comunista sobre que
los derechos naturales son esencialmente de origen Divino, es
decir conferidos al hombre por Dios Mismo. Este punto de vista
está en las antípodas del punto de: "A cada
uno según su trabajo". El principio original del Marxismo,
que fue modificado, era: "A cada uno según sus necesidades",
el cual era bastante compatible con la idea Islámica de
los derechos naturales.
Ahora
la pregunta que surge es si el derecho del hombre es anterior
a la justicia o viceversa; en otras palabras, si los derechos
son determinados sobre las bases de la justicia o viceversa. Mutahhari
sostiene el punto de vista de que la justicia es el cimiento y
la base de los derechos. Es digno de hacer notar que Mutahhari
excluyó la noción de libertad e igualdad de la categoría
de derechos, pues él cree que los derechos se derivan de
la libertad y de la igualdad, por lo tanto la definición
de derecho no los incluye y no es aplicable a ellos. Aquí
uno puede encontrar una asombrosa similitud entre el punto de
vista sobre la libertad de Mutahhari y la noción de libertad
del existencialismo, que, particularmente en la filosofía
de Sartre, se considera como una categoría ontológica,
la base y la esencia de la existencia humana.
LA
FE Y LA JUSTICIA:
Refiriéndose a la relación entre religión
y justicia, Mutahhari sostiene que este es un tema crucial sobre
el cual los defensores de las diferentes escuelas del Kalam tienen
diferencias de opiniones. Los Mu'tazilitas creen que la justicia
es religión, es decir, que la religión está
constituida sobre las bases de la justicia. Es por eso que los
Mu'tazilitas son popularmente conocidos como "'Adliiah"
(los Partidarios de la Justicia). Pero los Ash'aritas creen que
lo que dice la religión es justicia. Mutahhari le da la
razón a los Mu'tazilitas y sostiene el punto de vista de
que la justicia es el criterio de la religión, o en otras
palabras, justicia es religión. Mutahhari dice en uno de
sus escritos aislados, que están incluidos en la introducción
de Barrasi-ie ijmali-ie mabani-ie iqtisad-e islami:
El
principio de justicia es el criterio del Islam, es decir que uno
debe evaluar todas las cosas en razón de su criterio. La
justicia atañe a las causas (o razones) de las leyes religiosas
y no a los efectos (o productos) de las mismas. Lo que la fe prescribe
no es justo, pero lo que la justicia requiere es la fe.
De
acuerdo con esta opinión, la justicia prepara el terreno
para la fe, y por lo tanto, es previa a la fe. Esta opinión,
por deducción, indica que 'adl (justicia) es el criterio
de lo bueno y lo malo, lo que significa que todo el bien y el
mal son determinados racionalmente. Aquí, hay similitud
entre la opinión de Mutahhari y la de Platón con
respecto a la justicia.
Ahora
la pregunta es: ¿cuál es la ley justa?. Para responder
a esta pregunta Mutahhari dice: Primero debe quedar en claro en
cuanto a: ¿qué es la justicia y cómo la ley
y el orden social deben ser establecidos para preparar el terreno
para la justicia social? No obstante la justicia y la injusticia,
más allá del contexto de la sociedad, no tienen
sentido. Al mismo tiempo, ellas no están limitadas al hombre,
es decir, abarca también a los animales y a las plantas.
Por lo tanto, los animales también tienen derechos en este
universo; en consecuencia, la justicia además del contexto
social, comprende además a los seres no-humanos.
Analizando
la noción de justicia social, en su libro Barrasi-ie ijmali
-ie mabani-ie iqtisad-e Islami, Mutahhari es de la idea de que
no hay contradicción entre la justicia social y la justicia
individual.
Asegurar
los derechos humanos es obligatorio para todos los hombres; por
ser derechos naturales, ellos son permanentes y eternamente universales.
Ninguna conveniencia circunstancial puede anularlos. Por ejemplo,
el derecho a la vida, el derecho a la libertad, y el derecho a
la igualdad no pueden ser abrogados. Mutahhari sostiene que incluso
dentro de los intereses de la sociedad uno no puede ser privado
de sus derechos naturales. Pero al mismo tiempo él reconoce
que cuando el interés social en conjunto está en
peligro, algunos de estos derechos pueden ser anulados. Por ejemplo,
si la sociedad se siente amenazada, uno puede ser privado de su
derecho natural a la vida, pero esto es permitido sólo
en circunstancias muy extraordinarias.
Con
referencia a la "Declaración de los Derechos Humanos",
él dice que los derechos humanos están siendo violados
secreta o públicamente en nuestra época a pesar
del desarrollo tecnológico y científico de la sociedad
humana. El concluye que sólo la fe puede garantizar los
derechos humanos y establecer justicia: la fe en la moral, la
fe en la ley, y la fe en la justicia.
Mutahhari
dice que nosotros no podemos negar la función de la ciencia
pero que esta última tiene sus propia esfera de acción
y limitaciones. Es decir, ella puede ser un buen instrumento y
puede servir como una luz, pero no constituye un fin en sí
misma. Aquellos que consideran a la razón como suficiente
para establecer las reglas de justicia, esperan mucho de ella.
La ciencia y la razón son instrumentos para movilizar al
hombre hacia adelante pero la fuerza motriz que está detrás
de ellas es la fe, para la cual ellas son medios.
En
su libro Insan wa Iman (El Hombre y la Fe), Mutahhari escribe
que la relación entre la ciencia y la fe ha generado mucho
interés tanto en los pensadores religiosos como en los
que no lo son. 'Allamah Muhammad Iqbal escribe sobre este tema:
La
humanidad necesita tres cosas hoy: una interpretación espiritual
del universo, la emancipación espiritual del individuo,
y principios básicos de un sentido universal dirigiendo
la evolución de la sociedad humana sobre un fundamento
espiritual. La Europa moderna ha construido, sin dudas, un sistema
idealista sobre estas líneas de conducta, pero la experiencia
demuestra que la verdad deducida a través de la mera razón
es incapaz de brindar esa convicción marcada a fuego que
sólo la revelación puede ofrecer. Esta es la razón
por la cual el mero pensamiento ha influido tan poco en el hombre
mientras que la religión siempre ha elevado a los individuos,
y transformado a sociedades enteras. El idealismo de Europa nunca
llegó a ser un factor eficaz y activo en su vida y el resultado
es un yo pervertido que se procura a sí mismo a través
de una recíproca intolerancia con democracias cuya única
función es explotar al pobre en provecho del rico.
Comparado
con los pensadores occidentales contemporáneos, puede decirse
justificadamente que Mutahhari ha construido su idea de justicia
sobre bases más firmes que aquellas propuestas por ellos.
Este fundamento es proporcionado por la concepción de Mutahhari
de la naturaleza primordial (fitrah) y los derechos naturales
que están asegurados por la naturaleza para todos los seres
vivientes. El da prioridad a los derechos naturales y no está
preparado para aceptar que estos derechos puedan ser quitados
por la sociedad, excepto en circunstancias extraordinarias. En
su opinión, los derechos naturales son de origen Divino.
Esta opinión teísta de Mutahhari es también
lógicamente superior a la opinión atea de los filósofos
occidentales contemporáneos. Ello es a causa de su firme
fe en el Islam. El cree que sólo el Islam, en contraste
con el Capitalismo y el Socialismo, asegura plenamente los derechos
naturales del hombre y garantiza la justicia social para todos
los hombres. Es digno de señalar que la quintaesencia del
pensamiento de Mutahhari en todas sus obras sobre la filosofía
social es el concepto de la naturaleza (fitrah) del hombre. Esta
es la base del nuevo Kalam de Mutahhari. El concepto de fitrah
ayudó a Mutahhari a censurar las tendencias occidentales
concernientes a la noción de justicia y justicia social
y reconstruir el pensamiento Islámico.