EL HIYAB
EL INSTINTO SEXUAL
Antes de entrar directamente en el tema del Hiyab
(vestimenta islàmica),como Introducción,
vamos a hablar de unos de los instintos humanos que pueden convertirse
en la raíz de grandes pecados e incluso malograr la felicidad
del hombre.
Este fuerte instinto es el del deseo sexual.
Dios ha puesto en el seno del hombre diversos deseos y necesidades
para que el hombre perfeccione su vida material y espiritual a
través de ellos. Es por medio de este instinto que se consolida
las bases de la familia y se garantiza la continuación
de la especie humana.
Las enseñanzas religiosas presentan las lógicas
y licitas vías de su satisfacción, pues si se canaliza
en su correcto y sano rumbo, lleva al hombre hacia la salud corporal
y espiritual, y por el contrario, si toma un camino desviado se
convertirá en un factor de desgracia para el ser humano.
Echando un vistazo a la Historia de la civilización humana
se comprueba que, en ningún terreno como en éste,
la persona es tan vulnerable y ningún otro instinto en
ella es tan difícil de ser controlado.
Lo dicho esta comprobado en el campo de la Psicología;
que llama al Ser humano a controlar sus instintos.
Dos tipos de solución:
Dado que el instinto sexual descontrolado ha acarreado numerosos
daños en las distintas sociedades a través de la
Historia, los pensadores han investigado y, tratado de resolver
y hallar una solución.
Personalidades como Buda, Gandhi y Tolstoy, han dicho que se
debe aniquilar definitivamente este deseo para que así
el ser humano se salve de sus consecuencias.
El argumento de ellos consiste en que, básicamente este
instinto es maligno y es la causa de la mayoría de las
corrupciones y crímenes, y por tanto el hombre no tiene
más remedio que luchar contra él.
Existe otro grupo que cree que se debe dejar libre camino a este
instinto, para no crear complejos y traumas en la personalidad
del individuo.
En medio de estos dos extremos, el Islam ha dado una tercera
hipótesis, que en breve detallaremos. Pero antes es imprescindible
plantear un prólogo.
Las necesidades y deseos del hombre se dividen en dos grupos.
Uno es la necesidad limitada y natural como el comer y dormir.
Este tipo de necesidades, una vez saciada, se agotan en el hombre
el deseo hacia ellas.
El hombre, luego de dormir suficientemente ya no siente deseo
de seguir haciéndolo y si come hasta satisfacerse ya no
siente necesidad de comer
más.
Sin embargo existen otras clases de necesidades en el hombre
que son emocionales e ilimitadas, como el ansia de dinero y fama.
El instinto sexual, desde el punto de vista físico es
limitado, pero desde su aspecto psíquico puede convertirse
en el centro de los pensamientos de la persona hasta hacerse en
ella una obsesión insaciable...
La rebelión del instinto.
Deducimos de lo dicho que la rebelión de sentimientos
pasionales no es solamente consecuencia de la privación,
represión y complejos que emanan de ellos. También
rendirse de forma absoluta al sexo y las pasiones es causa de
trastornos psíquicos.
LA VESTIMENTA ISLAMICA
Aunque el vocablo hiyab se define como cubrirse, en la cultura
islámica hiyab es un conjunto de virtudes y exaltados valores,
de los cuales cubrirse es sólo una de sus dimensiones.
El Islam, en su avance hacia la perfección insiste en la
devoción interna y la pureza de corazón antes de
hablar de cubrirse externamente (en su apariencia). En otras palabras,
el Islam cree que si en el seno del ser humano no existe la fe
en Dios y en el día del juicio final, ninguna ley ni castigo
puede obstaculizar los delitos sociales.
Si el ser humano siente que Dios esta presente en todo lugar
y ni un sólo instante esta desatento de Él, automáticamente
se aleja del pecado. Si tiene la certeza que algún día
tiene que rendir cuenta por cada uno de sus actos de cada instante
de su vida, pondrá más atención a su conducta.
Si el hombre esta armado con la devoción y una fe fuerte
se mantendrá en la castidad y la pureza incluso en la intimidad.
Tenemos el ejemplo de la historia del Profeta José (P)
a quién el único factor que lo alejó de pecar
en la intimidad fue la fe y su firme creencia en Dios.
El Islam, en la cuestión de la relación hombre
y mujer, enfatiza antes que nada en la fe y una sincera devoción,
puesto que si alguien obtiene esta valiosa joya, naturalmente
tendrá en cuenta otras cuestiones como el hiyab y la castidad.
LA NECESIDAD DE CUBRIRSE
Otro punto, el cual es muy delicado y debería también
ser considerado se refiere al recato, todas las religiones advierten
que en la mujer existe el deseo innato de mostrarse así
misma. Y lo que existe en el hombre es una inclinación
a flirtear y sentir placer por ello.
El historiador norteamericano Will Durant (1885-1981) dice que
no hay deseo mas firme en el mundo y más perseverante que
el deseo en el hombre de mirar a una mujer, no importa en que
medida es controlado o restringido.
Algunos sociólogos creen que la causa de los extremismos
en el vestir de la mujer y su falta de pudor es la errónea
creencia que la sociedad tiene sobre el tema, habiendo abandonado
en su mayoría, los valores morales que la dignifican.
"Dios ha puesto limites; no los transgredas. El ha especificado
lo obligatorio y los preceptos; no los esquives ni les des la
espalda y las cosas que El ha mantenido en silencio (no haciéndolas
obligatorias ni prohibidas) no fue porque El se olvidó
de ellas sino que El quiso que seas Libre de observarlas. Entonces
no te limites a ti mismo y cumple con tus obligaciones en nombre
de la religión de Dios y por Dios". Ali Ibn Abi Talib
El Islam ha promulgado unas normas básicas y sencillas
con el fin de conservar la sociedad sana y nos habla de que la
relación entre hombre y mujer debe ser de respeto mutuo.
Incluso toca el tema de las formas de caminar y aconsejando siempre
no llamar la atención en el vestir ni caminar de forma
provocativa.
De aquè entendemos que el conjunto de las conductas debe
ser tan discreto que no atraiga la atención de los hombres.
Todo lo contrario a lo que Occidente promueve y por ello la decadencia
y la corrupción son los síntomas inevitables que
ya padecen. Las cosas no hubiesen llegado a tal punto, en la que
todo gira alrededor del sexo y cada día que pasa la mujer
va más provocativa pues al mismo tiempo que hay más
estímulos sexuales en la calle, hay también más
aberraciones ya que al no haber un código moral que limite
toda esa "libertad" desencadenada, lo que se ha conseguido,
como hemos dicho, es que haya una degeneración en la conducta
social.
EL CONTROL DE LA MIRADA
Uno de los conceptos elevados del hiyab es la cuestión
de controlar la mirada. Es decir, ella no invita a los hombres,
con su actitud y vestimenta a que la miren. Es posible que la
mujer, vista de tal manera que lo que esta haciendo es ser como
un cartel publicitario que dice: "ven sígueme".
Decir que la forma de vestir islámica sirve para encarcelar
a la mujer dejándola sin derecho a relacionarse fuera de
su casa, es decir una gran mentira, nosotros nos basamos en lo
que es bueno para la familia.
Una mujer no debe hacer nada que disturbe su situación
familiar por supuesto lo mismo vale para el hombre. Hoy en día
en nombre de la libertad de la que están tan orgullosos
los países desarrollados incluyendo el haberse sacudido
las cadenas pesadas de la religión ,vemos que en vez de
que ello les ayude a desarrollar las potencialidades que existen
dentro del ser humano sólo están consiguiendo la
desintegración de la familia, la drogadicción y
la promiscuidad a edades cada vez mas temprana ,simplificando
sus intereses únicamente en sexo y dinero.
Volviendo al tema de la mirada podemos afirmar que es, imposible
que un hombre, que controla su mirada y no baja su vista al ver
lo que le es prohibido, luego quiera controlar y dominar su pasión
y deseo puesto que luego de mirar el deseo y pasión se
estimula y as no es fácil impedir sus consecuencias. Por
lo tanto el primer paso fundamental es el control del deseo y
la pasión, a través de la mirada, en el hombre y
en la mujer, el recato. El islam ha ordenado que si se mirase
involuntariamente a alguien o algo prohibido tiene que evitar
la segunda mirada, que seguramente seria mal intencionada, y que
tratase de no traer a la mente lo que ha visto.
Relata el Imam Muhammad al-Baqir (P), que vivió entre
676-733 que Jesús dijo a sus discípulos: "Aléjense
de mirar lo prohibido puesto que siembra en el corazón
la semilla de la pasión y arroja a la persona a la seducción
y corrupción".
Los Evangelios, también recogen palabras muy fuertes de
Jesús en este
sentido.
El hábito que tienen los hombres de fijarse en las mujeres
y, decirles cosas que, según la educación que tengan,
puede llegar a las obscenidades más grandes, está
en manos de la mujer él corregirlo, absteniéndose
"de embellecerse y vestirse llamativamente al salir a la
calle".
Justamente esta mala conducta del hombre, de mirar a la mujer
desde el ángulo sexual por curiosidad o deseo, hace que
las mujeres en su ignorancia, queriendo llamar la atención
del hombre, hagan atractiva su apariencia en vez de hacer valorar
su personalidad interna y hacer que el hombre se fije mejor en
sus valores espirituales.
Esta conducta de la mujer, que tanto la perjudica, sólo
consigue abonar el terreno para la decadencia.
LA VERDADERA CARA DEL HIYAB
A menudo se plantea el tema del hiyab con un tono de lamento.
Y son muchas las personas, que desconociendo las razones que obligan
a la mujer a cubrirse, la miran con pena, desprecio o burla. Pero
el Islam, cuida que la mujer no sea objeto de las miradas ni objeto
de los deseos de los hombres Es por lo tanto, para beneficio de
la mujer, para su tranquilidad y protección, que ella use
el hiyab limitando así que el hombre la mire y obligándole
con ello a un trato respetuoso. Por eso debemos decir que el hiyab
es un derecho de la mujer y su beneficio, pero también
para los hombres, que quedan a salvo de los peligros de las tentaciones,
deseos, malos pensamientos, etc., que muchas mujeres con su actitud
provocan en
ellos.
La mujer en Occidente se queja muy ofendida que no, quiere ser
una "mujer objeto" para el hombre pero eso se contradice
con su comportamiento, donde la vanidad y la frivolidad es lo
que la envuelve. La mujer se mantiene obstinada en que quiere
ser igual al hombre, sin querer reconocer que Dios ha creado diferencias
en su comportamiento innato, la mujer instintivamente tiende a
embellecerse y mostrarse atractiva ante el hombre. La coquetería
esta en su naturaleza, y todo ello, limitado a su marco familiar,
es muy correcto y aconsejable, pero el Islam no considera correcto
que la mujer casada se extralimite, como medida preventiva a lo
que todos sabemos que suele ocurrir y que tantos matrimonios ha
destrozado.
La Vestimenta Adecuada
El Islam da gran importancia al pudor y su acatamiento en la
vida del creyente, y la cuestión de la vestimenta es una
de sus partes, Dijo el Profeta Muhammad (BP) : "El pudor
es toda la religión. Usar ropas estrechas y llamativas,
dejar desnudas partes del cuerpo y, en general, toda vestimenta
que va contra el pudor, es contraria a las enseñanzas islámicas.
En los mandatos prácticos del Islam, en los momentos de
la oración, es aconsejable usar ropas anchas que cubran
todo el cuerpo, también para los hombres.
El Rol Protector del Hiyab
La mujer occidental, con su actitud y forma de vestir seduce
e incita a
los hombres muchas veces.
El hiyab, sin embargo, es el mejor medio por el cual la mujer
siente tranquilidad y es el más fuerte escudo que devuelve
las flechas de las malas miradas insoportables ofensivas para
una mujer pudorosa y digna. El hiyab es una indumentaria modesta
que no cubre el rostro, y se usa en todo el mundo islámico,
porque es una obligación Coránica. (Sura 33:59)
Antes, las mujeres cristianas iban a la iglesia y se ponían
pañuelo en la cabeza. Preguntamos a esas mujeres ¿Por
qué lo hacían, aunque sea sólo dentro de
la iglesia ?. Por respeto. Bueno, la mujer musulmana considera
que todo, no solamente la iglesia sino todo lugar es sagrado,
y que la mirada de Dios esta en todas partes, que Su Presencia
es absoluta. El no esta encerrado en la iglesia ni en ningún
otro lado. Entonces la mujer le respeta en todo lugar, toda la
Tierra fue dada al Profeta (BP) como lugar de oración,
bendecida por su presencia, no solamente la Tierra Santa (corno
lo son Arabia, Palestina y toda Siria).
EL ROL ECONOMICO DEL HIYAB
Para evitar los daños que ocasiona seguir modas frívolas
y costosas, el Islam aconseja sabiamente a las mujeres que acostumbren
a vestir con recato y prendas discretas. "Los gastos para
maquillaje y adornos, el despilfarro en ropas que luego pasan
rápidamente de moda, es una carga difícil de seguir
para muchas familias".
Y la mujer que no puede participar en el mundo de la imagen y
el consumo, pasa a sentirse relegada, acomplejada y en inferioridad
de condiciones. En la actualidad somos testigos de enfermedades
como la anorexia y la bulimia y eso es debido al famoso culto
a la figura corporal.
Pero la verdad es que el desprecio es para quien pone su destino
y su personalidad en manos de los creadores de moda, que dominan
con gran acierto el campo publicitario y la captación de
masas.
Algunas personas creen y alegan que llevar hiyab es molesto y
dificulta las actividades sociales de la mujer, pero las mujeres
musulmanas tienen una experiencia muy diferente. Las musulmanas
ven mas problemas e inconvenientes para la mujer que por falta
de hiyab debe sufrir las miradas ofensivas y las palabras groseras
de los hombres. Las musulmanas por ello se sienten a salvo y el
hiyab es su protección. Además, vestir con decencia
y modestia le añade elegancia, dándole a su aporte
una aureola que la distingue, y esto, el hombre que es inteligente
y sensible, lo reconoce y valora, pues el hombre en el fondo de
su corazón desprecia a las mujeres frívolas y materialistas.
La castidad y el pudor son dos virtudes innatas en la mujer,
que la protegen contra los impulsos sexuales de muchos hombres.
Will Durant el autor de la famosa obra "La Historia de la
Civilización" dice al respecto: " Las mujeres
entendieron que la generosidad en este aspecto es la causa de
menosprecio hacia ellas..."
EL ROL SOCIAL DEL HIYAB
Además de los efectos individuales, el hiyab tiene una
repercusión social. El hiyab no significa la no participación
de la mujer en la sociedad sino una presencia seria y digna y
justamente por ello, la mantiene, sana y equilibrada. Sin duda
alguna, la felicidad de la sociedad depende de la felicidad de
la familia, su núcleo principal. La familia es la institución
que recoge y educa la futura generación y es el soporte
espiritual y sentimental para los miembros de la sociedad. Si
ella no esta solidamente conformada, las sociedades entran en
crisis profundas, que llevan a la ruina.
Limitar la sexualidad al marco matrimonial es el factor más
importante para resguardar y consolidar la familia. La mujer,
si vuelve sus sentimientos hacia su familia y guarda su belleza
dentro del marco familiar y aparece en la sociedad con dignidad
y discreción, brinda, con su conducta, calidez a la familia
y la protección que necesitan de ella, por el contrario,
con esa actuación egoísta y frívola, la mujer
lo que hace es desestabilizar la vida familiar, consiguiendo que
el esposo disminuya gradualmente su interés y admiración
por ella.
EL ROL POLITICO DEL HIYAB
Los enemigos del Islam de siempre han elaborado programas meticulosos
y reiterativos para infiltrarse en las comunidades islámicas
y propagar el libertinaje y la corrupción.
El hiyab es uno de los primeros puntos de mira objetivos. Cuando
el dictador Reza Jan (1878-1944), se apoderó de Irán
y anuncio la prohibición del hiyab dentro de su programa
reformista representando al colonialismo británico utilizó
la fuerza para terminar con la tradición del hiyab.
Igual Política siguió Kemal Ataturk (1881-1938)
en Turquía que era también una marioneta de los
imperialistas. El mismo método de minar las virtudes de
la mujer siguieron en Argelia y Egipto.
El conocido sociólogo Frantz Omar Fanon (1925-1961) en
su libro "La revolución de Argelia o Sociología
de una revolución" investiga el papel del hiyab de
la mujer argelina frente al colonialismo francés y habla
en él de los pasos político del colonialismo en
la lucha contra el Islam. Los Colonialista decían "Para
infiltrarnos en la sociedad argelina y eliminar su resistencia,
primero debemos poner nuestra atención en la mujeres y
por cada hiyab que logremos sacarles, se abrirá un puerta
para el colonialismo, y luego de ver cada rostro desnudo se multiplicaran
por diez nuestras esperanzas.
Podemos sintetizar los objetivos del colonialismo en la lucha
contra el hiyab de la siguiente manera:
1.- El Islam es contrario a la colonización y el hiyab
es una de las normas básicas de la religión. Eliminando
el hiyab se abre un boquete para debilitar y aniquilar así
sus bases.
2.- El colonialismo, trata de introducir su cultura dentro de
la cultura islámica, para no enfrentarse abiertamente con
la tradición y cultura musulmana. Ellos importan sus costumbres
lujuriosas y libertinas además del alcohol (costumbre ya
tradicional para acabar con sus oponentes, léase indios
norteamericanos, etc.).
3.- Ya que uno de los principales objetivos del colonialismo
es explotar económicamente otros países más
débiles, lucha contra cualquier factor que impida el sometimiento.
En el marco familiar el individuo es más fuerte y posee
mayor capacidad de resistencia a la explotación y la tiranía.
Revista Kauzar