| Disertación
de su Excelencia el Wali Amr al-Muslimin, Aiatullah Saiid Alí Huseiní
Jameneí
La Filosofía de ‘Ashura
Cuando más reflexionamos con detenimiento sobre la cuestión de ‘Ashura
y la revolución del Imam Husain (P), encontramos que presenta
más aspectos y dimensiones, los cuales merecen análisis y aclaración;
y cuando más pensamos en este gran movimiento, se nos hacen patentes
nuevas realidades que antes nos eran desconocidas.
Hay que procurar con la llegada del mes de Muharram algo
de lo cual se ha hablado muy poco y sobre lo cual voy a extenderme.
Es la cuestión de las conmemoraciones de duelo por el Imam Husain
(P) en sí mismas, y de la virtud de rememorar los acontecimientos
de ‘Ashura.
En realidad, una de las cosas que particularizan a la Shi‘ah
del resto de sus hermanos musulmanes es la rememoración de ‘Ashura.
Desde que la evocación de la tragedia del Imam Husain (P)
se volvió una costumbre, la espiritualidad hizo explosión en los
corazones y las mentes de los seguidores de Ahlul Bait (P),
cosa que sigue ocurriendo hasta hoy en día, y que seguirá mientras
se recuerde ‘Ashura.
Entonces, la rememoración de ‘Ashura no consiste en
la mera evocación de recuerdos, sucesos y relatos solamente, sino
que su objetivo principal es la explicación y aclaración de ese
suceso de tanta y extrema importancia, el cual tiene innumerables
dimensiones y aspectos que han dejado huellas profundas en la vida
de la comunidad Islámica a lo largo de la historia.
Entonces, la evocación de este desgraciado suceso es una acción
llena de bendiciones y majestuosidad. Es por eso que el hecho de
derramar lágrimas por la tragedia de Husain (P), era algo
que ocupaba un lugar especial en época de nuestros Imames (P).
Que nadie piense que existiendo la lógica y la argumentación científica
el llanto es algo innecesario e inútil, y que no hay necesidad de
seguir una vieja costumbre de este tipo.
Pensar así sería equivocado, ya que cada una de estas cosas tiene
su lugar y una participación en la construcción de la personalidad
del ser humano y en su perfección: por un lado los sentimientos
tienen su función y por otro la lógica y la argumentación científica
desempeñan su importante papel. Existen muchas cuestiones y problemas
que sólo tienen solución mediante los sentimientos y el afecto y
sobre los que la lógica y el razonamiento son impotentes.
Es por eso que cuando nos referimos a la historia de los Profetas
(P), vemos que al principio de su profecía se reunía a su alrededor
gente cuya fe no estaba motivada principalmente por la lógica y
la argumentación, ni era esa la causa por la que se congregaban
a su entorno.
No encontramos en la historia de nuestro Profeta (BPD) -y es una
historia detalladamente registrada y clara- que él se haya encontrado
al principio de su profecía con algún grupo de incrédulos para argumentar
con pruebas lógicas sobre la existencia de Allah, Su Unicidad, o
la falsedad de los ídolos, por ejemplo. La argumentación del Profeta
(BPD) en base a la lógica, comenzó a tener lugar después de haberse
desarrollado y expandido la prédica. En cambio, en la primera etapa,
la prédica se basaba en principios orientados a captar la genuina
sensibilidad de las personas y ganar sus sentimientos.
Entonces no discutía con la gente mediante argumentos filosóficos
sobre la existencia de Allah y Su Unicidad, sino que se limitaba
a decir: “Decid «No hay divinidad sino Allah y triunfaréis»”,
y aún así no explicaba las razones lógicas y filosóficas del por
qué de la creencia en que «No hay divinidad sino Allah» trae
aparejado el triunfo, porque tal adoración se dirige a la sensibilidad
del ser humano y a sus puros y más profundos sentimientos.
Naturalmente, todo sentimiento sano y puro contiene un argumento
filosófico y lógico, pero la cuestión es que cada profeta, cuando
quería comenzar su prédica, no exponía tales razonamientos para
la guía de la gente, sino que primeramente incentivaba sus sanos
y puros sentimientos, los cuales contienen una lógica en sí mismos.
Estos sentimientos dirigen las miradas del ser humano hacia la tiranía,
la persecución y la discriminación de las clases sociales, y hacia
la opresión e intimidación que cometen aquellos enemigos de Allah
de entre los humanos, aquellos demonios de entre la gente, contra
los miembros de la sociedad. La argumentación lógica y razonable
tenía lugar cuando la prédica se afianzaba y alcanzaba su curso
natural.
Una persona que tiene un mayor poder de razonamiento no necesariamente
tiene un estado espiritual más elevado que otra. Muchas veces los
sentimientos de una persona de coeficiente intelectual medio o humilde,
pueden ser más puros y sanos, y su relación con el Profeta (BPD)
y lo metafísico ser más fuerte, y su amor más sincero y profundo.
A tal persona le corresponde alcanzar una posición espiritual más
elevada ante Allah, Glorificado Sea.
Tanto los sentimientos como el razonamiento tienen una función y
un lugar, donde los primeros no pueden ocupar el del segundo, y
viceversa.
Ciertamente que el suceso de ‘Ashura es por su esencia
y naturaleza un mar tumultuoso de sentimientos sinceros, al ser
este desgraciado suceso resultado de la revolución de una persona
sublime e inmaculada. Una persona de quien no existe duda en absoluto
de su excelsa personalidad, y sobre quien cualquier persona justa
sobre la tierra puede reconocer lo altruista y correcto de su objetivo,
que fue salvar a la Ummah de la opresión, la iniquidad y
la agresión. El Imam (P) expuso claramente este objetivo al decir:
“¡Oh gente! Por cierto que el Mensajero de Allah (BPD)
dijo: ‘Quien de vosotros vea a un gobernante tirano que declare
lícitas las prohibiciones de Allah, quebrante el pacto de
Allah, y trate a los siervos de Allah en forma transgresora
e inicua, y no se le enfrenta con la palabra ni la acción, entonces
será un derecho de Allah que le haga a aquel apropiarse de
su lugar’”.
Es así que el objetivo de la revolución fue enfrentarse a la opresión
y la tiranía.
El Imam Husain (P) soportó las más duras pruebas y dificultades
del Yihad o lucha por la causa de Allah y la
contienda contra los enemigos de Allah, en pro de este sagrado
objetivo, ya que la lucha más dura y penosa es aquella que se da
en la lejanía y el desamparo, y que está colmada de aflicciones
y desgracias; y ésto es cuando una persona se detiene en el campo
de batalla y observa que la totalidad de los miembros de la sociedad
están en su contra, o no les importa auxiliarlo, o bien quieren
alejarse de él, e incluso aquellos que lo apoyan en su interior
no se atreven a manifestarlo.
En la tragedia de Karbalá, incluso personas como ‘Abdullah
Ibn ‘Abbas o ‘Abdullah Ibn Ya’far -que
formaban parte de Bani Hashim o clan del Profeta- no se atrevieron
a evidenciar su apoyo al Imam Husain (P) en la Meca o en
Medina.
Entonces, el Yihad en el camino de Allah de quienes
están en situación de desamparo, es el más penoso y difícil, y así
fue ya que todos se le opusieron e incluso sus amigos se le apartaron.
Incluso cuando el Imam Husain (P) invocó a uno de ellos para
que le brindara auxilio, éste se lo negó ofreciéndole su caballo
a cambio. ¿Acaso puede haber desamparo mayor que éste? ¿acaso puede
haber lucha en el desamparo más penosa?
Al lanzarse en esta lucha, el Imam Husain (P) ve con sus
propios ojos la muerte de sus hijos, hermanos, primos y de la totalidad
de los hashemitas que lo acompañaban. Incluso presencia el
asesinato de su hijo lactante de tan sólo seis meses.
Además de todo eso, sabía que después de ser martirizado, como lobos
sedientos arremeterían contra su pura e inocente familia, para amedrentarlos
e intimidarlos, y apoderarse de sus bienes y consecuentemente hacerlos
prisioneros y humillarlos; y lo hicieron a tal punto de llegar a
golpear a la hija de Amir Al Mu’minin (P), Zainab
Al-Kubra (P), quien fue una las personalidades más salientes
del Islam.
El Imam avanzó hacia su inflexible lucha a pesar de saber muy bien
lo que acontecería. ¿Pueden ustedes imaginarse lo difícil y penoso
que fue ese Yihad para el Imam(P)?
No es posible que a un ser humano no se le estremezcan los sentimientos
por la tragedia del martirio de una gran persona pura e inmaculada
como esa.
¿Qué persona libre que haya conocido los pormenores de esta tragedia
y entendido sus objetivos, no puede sentir un vínculo afectivo con
ella?
Esta fuente espiritual y afectiva, comenzó a fluir desde esa tarde
en que Zainab (P) subió hacia lo que ahora se llama “la
colina zainabí” y dirigiéndose a su abuelo el Mensajero de
Allah exclamó:
“¡Oh Mensajero de Allah!. Que los ángeles de los cielos
te bendigan. ¡He ahí que tu Husain que fue cubierto de sangre,
sus miembros cortados, despojado de su turbante y vestimenta...”.
De esa manera comenzó a relatar la tragedia del Imam Husain (P)
en voz alta. Aún cuando quisieron callarla por lo estremecedor de
sus palabras y lamentos, lo hizo tanto en Karbalá, como
en Kufa, Damasco y Medina consecutivamente. Desde entonces
las evocaciones de la tragedia surgieron como vertientes y
así continua hasta nuestros días. Esta es la realidad de ‘Ashura.
La indiscutible realidad es que Allah, Glorificado y Exaltado
Sea, preguntará al ser humano en el Día de la Resurrección acerca
de las gracias que le confirió, y ciertamente que una de las gracias
divinas más sublimes es la de evocar y rememorar la tragedia de
‘Ashura del Imam Husain (P).
Lamentablemente, nuestros hermanos musulmanes que no son shi’as
se privan a sí mismos de esa gracia majestuosa y cuyos frutos podrían
aprovechar si quisieran, como es el caso en muchos lugares.
La pregunta que aquí se plantea por sí misma es la siguiente: “¿Qué
es lo productivo que se puede obtener de esas evocaciones y reuniones?
¿cuál es la manera de agradecer esa gracia?”
La respuesta a estas y otras preguntas similares corresponde que
ustedes se la contesten a sí mismos.
Esta gran gracia es la que vincula directamente al corazón con las
vertientes de la fe en Allah y lo metafísico, y es lo que
hizo que los tiranos a lo largo de la historia temblaran de temor
por ‘Ashura y por la tumba del Imam Husain (P).
Este temor comenzó en la época de los Omeyas y ha llegado a nuestros
días.
Ustedes mismos fueron testigos de un claro ejemplo de ese temor
en momentos de nuestra bendita revolución, cuando llegaba el mes
de Muharram; el régimen imperial ateo y corrupto no podía hacer
nada por enfrentar ni dominar eficazmente a ninguna oposición.
Informes oficiales que permanecen de aquel período y que fueron
emitidos por el régimen anterior, indican claramente que, con la
llegada del mes de Muharram, su gobierno se perturbaba y
desconcertaba, y su accionar se entorpecía y escapaba de las manos
a lo largo y ancho del país.
Nuestro desaparecido Imam Jomeini, ese hombre sabio, prudente y
de una profunda observación, supo como aprovechar los días de
‘Ashura precisamente para concretar uno de los sublimes
objetivos del Imam Husain (P).
El mes de Muharram es el mes del triunfo de la sangre sobre
la espada. Partiendo de esta premisa es que nuestro desaparecido
Imam logró con sus delineamientos que, por la gracia y bendiciones
de Muharram, la sangre triunfara sobre la espada en el Irán
de Islam.
Entonces, necesariamente, tanto los sabios como la gente en general
deben juntos sacar frutos de esta gracia divina en forma completa
y constructiva. La gente en general puede hacerlo realizando y participando
activa y seriamente en reuniones de duelo, y extender este último
a todos los aspectos posibles.
Entonces, los integrantes de la comunidad islámica deben conocer
el real valor y gran importancia de esas reuniones, así como de
la participación concienzuda en ellas, disponiéndolas como un medio
para profundizar el vínculo afectivo y personal con el Imam
Husain (P), la familia del Profeta (BPD) y el espíritu del Islam
y del Corán.
Esto es lo que respecta a la gente sobre la manera de aprovechar
estas reuniones. En cuanto a lo relacionado con los sabios religiosos,
el asunto es más complejo, ya que las reuniones de duelo se realizan
sobre la base de la congregación de un determinado número de personas
y la participación de algún disertante que asuma la conducción de
las mismas para que la gente saque provecho de ella. Pero, ¿cómo
deben ser realizadas estas reuniones de duelo? Esta es una pregunta
dirigida hacia todos aquellos que sienten responsabilidad hacia
esta cuestión.
En mi opinión, hay tres cosas que deben caracterizar a estas reuniones:
Primero: afianzar el amor y cariño hacia Ahlul Bait (P) en
los corazones, ya que el vínculo afectivo es un vínculo firme y
muy valioso. Es deber de ustedes que se incremente en los corazones
de los participantes el amor hacia Husain Ibn ‘Ali (P)
y hacia la gente de la familia del Profeta (BPD), y se consolide
cada vez más su vínculo con las fuentes del conocimiento divino.
Pero si encuentran una actitud en estas reuniones que -Allah
no lo permita- no lleve a intensificar el amor a Ahlul Bait
(P) en los corazones de los oyentes que estén presentes o fuera
del recinto, sino que sólo -Allah no lo permita- cause su
alejamiento o rechazo a dichas reuniones, entonces en verdad que
éstas estarán perdiendo su mayor provecho y objetivo, y se tornarían
en algunos casos perjudiciales.
Observen pues como actúan ustedes que concertan estas reuniones,
y ustedes que disertan en ellas, para fortalecer día tras día la
relación afectiva de la gente con Husain Ibn ‘Ali (P)
y la Gente de la Casa del Profeta (BPD) como resultado de la participación
en dichas reuniones.
Segundo: las reuniones de ‘Ashura deben tener la característica
de que los fundamentos del levantamiento sean expuestos y
explicados claramente a la gente, y que reunirse en duelo por
Husain Ibn ‘Ali (P) no debe ser meramente subirse al púlpito
para dar una disertación sin objetivos, ya que a estas reuniones
concurren personas que se distinguen por pensar, razonar y reflexionar
en los asuntos, ¡y qué cantidad que son en nuestra sociedad, por
gracia de nuestra revolución islámica, tanto personas mayores como
jóvenes, y tanto hombres como mujeres!; y es gente que se pregunta
a sí misma: ¿para qué vinimos a esta reunión y lloramos por el Imam
Husain (P)? ¿cuál es el fondo del asunto? ¿por qué el Imam
Husain (P) fue a Karbalá y dio pie a que eso sucediera?
Estas preguntas deben ser respondidas en las reuniones de ‘Ashura
de modo tal que el conocimiento del oyente se incremente respecto
a ‘Ashura y su fundamento.
Si en los púlpitos, las disertaciones y explicaciones, ustedes no
se refieren a estos aspectos y significados, ni siquiera mediante
alguna reseña o pequeña indicación, entonces las reuniones pierden
uno de los tres pilares a los que hice referencia. En tal caso,
es posible que no sólo no se logre el provecho que se quería procurar
de la reunión, sino que incluso -Allah no lo permita- podría
ser perjudicial.
Tercero: Algo sobre lo cual deben basarse las reuniones de ‘Ashura
es el incremento del conocimiento y fe religiosa. Por eso es necesario
que se hable en las reuniones de alguna materia religiosa, de forma
que se refuerce la fe del oyente y su conocimiento de Allah,
Exaltado Sea. Así también es indispensable la exhortación religiosa
y que se trate algún noble hadiz que sea de una cadena de
transmisión confiable, una narración histórica de lo cual se pueda
extraer alguna enseñanza, se discuta el tafsir o exégesis
de alguna aleya del Generoso Corán, o bien se transmita algún tema
sobre el que se haya explayado alguno de entre los grandes sabios
y pensadores islámicos.
El asunto no debe ser tal que el disertante se suba al púlpito por
el sólo hecho de hablar sin reflexión ni propósito, o para mencionar
algunos hadices clasificados como débiles, cosa que aparte
de no llevar a que se incremente la fe del creyente, solamente la
debilite. Si sucede de esta última forma, nunca se llegará a los
objetivos procurados de estas reuniones.
A veces sucede que hay un tema o asunto que alguien escuchó de otra
persona y lo transmite sin tener en cuenta su corrección o confiabilidad
de la transmisión, o bien es algo que se sacó de un poema donde
fue expuesto como metáfora y alguien se apresuró a difundirlo por
figurar en un libro que llegó a las manos de casualidad. Nosotros
no debemos propalar temas que no están demostrados ni son confiables
para el oyente, especialmente si éste se caracteriza por ser perspicaz,
inteligente y analiza detalles de los asuntos. No es necesario decir
todo lo que uno haya aprendido o leído sin pensar ni reflexionar,
ya que hay muchas cosas que están escritas en los libros que algunas
veces son correctas y otras no.
En nuestra sociedad de hoy en día, los aspectos de mayor importancia
de los temas culturales, se relaciona en su mayor parte a los jóvenes,
y no sólo me refiero a los estudiantes universitarios, sino a todos
los jóvenes en general, aunque también abarca a los que no se cuentan
entre éstos, como muchos hombres, mujeres, adolescentes, y todos
aquellos quienes su mente es abierta y observan con una mirada reflexiva
e investigadora, que rechazan las ambigüedades y que quieren comprender
los asuntos con discernimiento.
Las cuestiones culturales en nuestros tiempos presentan muchas ambigüedades
provocadas por los enemigos del Islam, quienes las propagan, aunque
no sólo éstos lo hacen sino también aquellos que no aceptan nuestras
ideas. Es obvio que no es posible acallar a quien no concuerda con
nosotros, pero el tema es que entre éstos hay quienes fraguan ambigüedades,
las difunden y provocan dudas.
Ustedes afirman la necesidad de enfrentar las ambigüedades y evitar
su difusión, mientras otros suben al púlpito sin percatarse de esa
grave responsabilidad y pronuncian palabras que no sólo no solucionan
cuestión alguna en la mente del oyente, sino que aumentan sus problemas
complicándolos más todavía. Si uno de nosotros sube al púlpito y
pronuncia palabras que provocan dudas acerca de la religión en la
mente de diez, cinco, o hasta de un sólo joven presente que después
sale de la reunión y no lo conocemos, ¿como podríamos remediar ese
daño y eliminar las dudas? ¿acaso sería posible remediar eso? ¿acaso
Allah nos lo perdonaría?
Entonces, las tres cosas que deben caracterizar las reuniones de
‘Ashura son: 1- intensificar el amor a Husain Ibn
‘Ali (P) y a la Gente de la Casa del Profeta (BPD) y fortalecer
la relación y el vínculo afectivo con ellos, 2- dar al oyente una
clara imagen del suceso de ‘Ashura, y 3- incrementar
en el oyente el conocimiento religioso y las raíces de la fe en
Allah, Glorificado y Exaltado Sea. Eso será suficiente si
es que se concreta a un nivel lo más cercano a ésto.
Hay cosas que acercan a la gente hacia Allah y fortalecen
su aferramiento a las enseñanzas religiosas; entre ellas están las
reuniones de ‘Ashura y lo que nuestro desaparecido
Imam nos aconsejaba a este respecto, como sentir lamento y llegar
a llorar sinceramente por la tragedia del Imam Husain (P),
ya que es eso lo que hace que se fortalezca y conmuevan los sentimientos
por Ahlul Bait (P).
En oposición a estas cosas hay otras que alejan a algunos
de la religión. Cosas que -lamentablemente- se han observado a través
de los últimos tres o cuatro años y que son fomentadas por ciertos
sectores. Estos fomentan actos como esos en nuestra sociedad que
hace que en las mentes de quienes presencian tales cosas se plantee
un signo de interrogación. Por ejemplo, en épocas pasadas durante
un período de tiempo era costumbre atarse el cuerpo con candados
para las ceremonias de ‘Ashura, acción de la cual los
grandes sabios se desentendieron y rechazaron, por lo que esta costumbre
después cayó en el olvido. Sólo que eso ha reaparecido en los últimos
tiempos, e incluso he escuchado que eso fue realizado durante algún
desfile de ‘Ashura. Eso es un grave disparate que
realizan algunos, y lo mismo va en relación a quienes se lastiman
la cabeza con espadas u objetos cortantes y que se da en llamar
Tatbir. Eso se considera un acto ilícito para la Shari’ah
o ley islámica.
Sé que algunos dirán que no es adecuado que fulano hable sobre el
Tatbir y que se entrometa en eso, sino que debería dejarles
lastimarse las cabezas si así lo quieren. ¡No!. El asunto no es
de esa manera. Si esa acción de lastimarse las cabezas con espadas
hubiera surgido cuando el Imam Jomeini estaba vivo, como sucedió
en estos últimos años después de finalizar la guerra, se hubiera
enfrentado a eso, ya que es una grave falta. Además, ¿qué logran
con derramar su sangre de esa manera? ¿cómo se podría considerar
eso como ceremonia de duelo? Una cosa es la señal de golpearse el
pecho con las manos, pero que algunos se lastimen a sí mismos, se
provoquen cortes en la cabeza con metales cortantes y derramen su
sangre, ni aunque hubiera acontecido la peor de las desgracias es
permitido, sino que eso es innovación en la religión (bid’ah),
e indudablemente a Allah eso no le complace.
Los antiguos sabios que no se enfrentaron a este tipo de acciones,
tenían sus manos atadas al respecto, pero hoy, que estamos en la
época del gobierno islámico donde el verdadero Islam se ha propagado,
es necesario que no realicemos acciones que deformen a la sociedad
islámica que se particulariza por el amor a Ahlul Bait (P),
sino que se enorgullezca de procurar bendiciones mediante el sagrado
nombre del ‘Señor de la Época’ (el Imam Al-Mahdi) -que
nuestras almas se sacrifiquen por él-, por el nombre del Imam Husain
(P) y por el de Amir Al-Mu’minin (P).
No debemos realizar acciones por las que los miembros de esta sociedad
se supongan sumergidos en la superchería en vez de ser lógicos y
razonables ante el resto de los musulmanes y no musulmanes del mundo.
En realidad, mientras más lo pensaba más encontraba que debía advertir
a los miembros de nuestra querida comunidad sobre este tipo de manifestaciones
que en realidad son innovaciones en materia de religión y contrarias
a las enseñanzas religiosas, de una forma que las rechace.
Yo estoy en desacuerdo con quienes se lastiman la cabeza. Aún cuando
el número de personas que hacen eso se elevara a miles que portando
espadas se estuvieran hiriendo la cabeza, la acción sin lugar a
dudas, sería ilícita, y el Imam Husain (P) no estaría conforme
con eso. No entiendo de dónde surgió eso y cómo llegó a nuestra
sociedad islámica.
Hay innovaciones extrañas que fueron generadas recientemente como
aspectos en la forma de realizar las ziarat o visitas a las
tumbas de los Imames. Ustedes saben que todos los Imames (P) visitaban
el sepulcro del Santo Profeta(BPD) y los de los Imames anteriores,
en Medina Irak e Irán, pero ¿acaso escucharon que alguno de los
Imames o de los grandes sabios se haya arrastrado sobre su pecho
desde la puerta del santuario hasta el sepulcro en momentos de la
visita? Si hubiera sido preferible dicha acción o bien considerada,
nuestros grandes sabios la habrían realizado, pero ellos nunca hicieron
algo como eso. Incluso se cuenta que el fallecido Aiatollah Buruyerdi,
ese erudito sabio muytahid y combativo, prohibió besar el
umbral de la puerta de esos lugares. Tal vez el Aiatollah Buruyerdi
prohibió eso para que no se piense que es un tipo de prosternación
mediante lo cual los enemigos pretendieran justificar sus calumnias
contra la Shi’ah.
No es correcto que un número de personas entre súbitamente al puro
santuario del Imam ‘Ali Ibn Musa Ar-Rida (P) arrastrándose
sobre el pecho desde una distancia de doscientos metros hacia la
tumba. ¡Por supuesto que no lo es! Es un error y una burla para
la religión y el respeto por la visita. ¿Quién fomenta este tipo
de cosas entre la gente? ¡Que se abstengan de realizar eso, ya que
proviene de los enemigos!
Es deber de ustedes aclarar estas realidades a la gente de manera
que se despabile su mente. El Islam es una religión basada en la
lógica, y la concepción shi’ita del Islam es la más
lógica. Nadie puede acusar a la Shi’ah de falta de
razonamiento, ya que los grandes teólogos de la Shi’ah
fueron cada uno como soles deslumbrantes en sus respectivas épocas,
ya sea que hayan sido contemporáneos de los Imames como At-Taqq
y Hisham Ibn Al-Hakam, o quienes vinieron después como los
sabios de la familia Nubajt, el Shaij Mufid y otros,
o bien de entre los más recientes de entre los sabios Shi’as
como el gran sabio Al-Hilli y otros.
Los Shi’as son la gente del razonamiento y la argumentación
lógica. Los libros particulares de la Shi’ah están
repletos de fuertes argumentos lógicos, como los libros del fallecido
Saiid Sharafud Din y el libro Al-Gadir del fallecido
gran sabio Al-Amini de entre los contemporáneos.
Eso es el Shi’ismo y no aquellas acciones que no tienen
fundamento alguno. ¿Por qué se fomentan esas acciones? Ese tipo
de manifestaciones constituye uno de las más graves faltas y corresponde
a los sabios religiosos que hagan que se terminen.
He mencionado que habrá quien diga, partiendo desde un aspecto sentimental,
que lo mejor hubiera sido que fulano no se ocupe del tema en el
presente, pero el asunto no es así. Era mi obligación tratar esta
cuestión ya que me encuentro en una posición donde mi responsabilidad
es mayor que la de otros, y asimismo los demás deben advertir acerca
de realizar esas acciones.
Nuestro desaparecido Imam Jomeini se enfrentaba con toda su fuerza
a cualquier brecha por la que percibiera algún aroma a desvío, y
si esas acciones se hubieran difundido de esta forma en su época,
indudablemente las hubiera confrontado.
Este asunto es una responsabilidad muy grande que portan los sabios
y disertantes en general donde sea que estén. Las reuniones de duelo
por el Imam Husain Ibn ‘Ali (P) deben ser de esas reuniones
que son origen del conocimiento y que deben estar caracterizadas
por poseer los tres puntos a los que hice referencia anteriormente.
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