| Texto de
conferencia en la Facultad de Medicina de la
Universidad de
Chile en
Santiago , 8 de enero
del 2002, dictada por el Sheij Abdul Karim
Paz
El Yihad, y el
uso de la violencia en el Islam
En el Nombre
de Dios, el Clementísimo, el
Misericordiosísimo
A Dios
invoco para intentar acercar un mayor
conocimiento de la revelación coránica y a
Dios suplico la bendición para los grandes
mensajeros de la humanidad, especialmente a
Moisés, a Jesús y a Muhammad (Mahoma), con
todos ellos sea la bendición y la paz. Todos
los creyentes, intentamos humildemente
emularlos, muchas veces con poco éxito, pero
de todas maneras guardamos la esperanza,
basados en la misericordia divina, de
acercar el modelo de los mensajeros de Dios
a nuestras vidas y a nuestra sociedad.
Así que
agradezco mucho la oportunidad al padre
Mosher por participar aquí y poder dar a
conocer algo de la postura del Islam y el
Corán que trata hoy sobre el tema de la
violencia , el tema de la guerra y poder
aclarar algunos puntos.
Yo me
quedaría satisfecho si puedo dejar algunas
cosas en claro para una posterior
profundización. La primera cuestión que
vamos a contestar rápidamente y que después
vamos a explicar, es si el Sagrado Corán, el
libro sagrado del Islam que contiene la
revelación de Dios al profeta Muhammad,
acepta la violencia o justifica la
violencia. Vamos a contestar con una pequeña
introducción que consiste en señalar que el
Islam y la revelación coránica se presenta
como una continuación del mensaje de Dios a
la humanidad a lo largo de la historia,
desde el comienzo con el primer hombre Adán,
hasta el último de los mensajeros de Dios,
Muhammad (La bendición y la paz sean con
ellos). Todos son profetas y mensajeros de
un mismo Dios, el Creador de todo cuanto
existe. Desde el punto de vista del Islam,
la revelación coránica y sus principios
doctrinales son idénticos a los de Moisés y
a los de Jesús (P).
Concretamente con relación a la pregunta ,
tenemos que decir que el Sagrado Corán
prohíbe expresamente la agresión, pero
admite la defensa contra ella. Ahora, con
respecto a cómo una persona que no conoce el
Corán o que no conoce el Islam y quiere
tener un conocimiento lo más objetivo
posible de lo que el Corán dice sobre este
tema en particular (o sobre cualquier otro),
debería proceder, podemos decir que tendrá
que tener muy presente un principio básico
que consiste en tomar en forma muy relativa
la información de los grandes medios que muy
a la ligera suelen hablar sobre el Islam, al
que en el fondo desconocen casi totalmente.
Hay mucha
gente que habla del Islam hoy en día y citan
versículos coránicos pero sin el
conocimiento suficiente y muchas veces
confunden más o hacen decir al Corán lo que
ellos quieren o suponen, pero no lo que el
Corán realmente dice.
El
principio fundamental que hay que tener en
cuenta para entrar en este tema o en otros
es que el Corán, al igual que otros libros
sagrados, no es un libro que Dios revela
para que nosotros vengamos y cada uno tome
de este libro aquello que cree entender,
sino que Dios revela esta revelación a un
mensajero, es decir que Dios elige entre los
hombres aquel más apto para hacerlo
depositario de la revelación para que la
enseñe a los hombres, de modo que nosotros
tenemos que tener cuidado con tomar un libro
sagrado, abrirlo y leerlo y creer que ya lo
hemos entendido todo. Recuerdo una vez en la
facultad un compañero me dijo: "yo leí el
Corán tres veces ya", como insinuando que ya
lo conocía. Obviamente muchas cosas se
entienden en una lectura directa, pero otras
requieren de un estudio guiado. Debemos
introducirnos en el Corán de la mano del
mensajero de Dios, entonces vamos a entender
realmente lo que el Corán nos quiere decir.
Teniendo en
cuenta esto que acabamos de ver, ahora sí
podemos comenzar a responder nuestra
pregunta primera y decir que la palabra
yihad que menciona el Corán, significa
"esfuerzo, lucha". Quizás alguno de ustedes
haya escuchado esta tradición islámica según
la cual, una vez el Profeta Muhammad le dijo
a un grupo de sus seguidores que regresaban
de un combate: "Bienvenidos vosotros que
regresáis del pequeño yihad (lucha),
al gran yihad".
Pensaron si
acaso había un ejército más grande y
preguntaron, ¿cuál es el gran yihad?.
El Profeta respondió: "la lucha contra el
ego". Esta tradición que los místicos
recogen con mucha atención y mucha
dedicación es una enseñanza del Profeta. Hay
una gran lucha que es interior y una pequeña
lucha que es exterior.
Ahora con
respecto a la lucha exterior que es lo que
tenemos que ver. La lucha exterior tiene
condiciones. Hay un versículo coránico en el
cap. 2 , vers. 190 que dice: "Combatid en el
camino de Dios a quienes os combaten", de
modo que éste es un versículo sobre la lucha
y es condicional , quiere decir que combatid
a quienes os combaten, no a cualquiera. Hay
muchos otros versículos sobre el combate que
son condicionales y hay algunos menos que
son incondicionales, por ejemplo, combatir a
los impíos y a los hipócritas e inclusive
hay uno que puede llevar a confusión a
quienes lo leen directamente y no lo
interpretan a la luz del mismo Corán o de
los otros versículos coránicos sobre el
mismo tema. Es un versículo que dice:
"Combatid a quienes no creen en Dios ni en
el último día, y ni prohíben lo que Dios y
su enviado han prohibido, ni practican la
religión verdadera de entre aquellos que han
recibido las escrituras hasta que sometidos
paguen el tributo directamente". Los que han
recibido la escritura en el Sagrado Corán
son los Sabeos, los judíos, los cristianos.
Aquí tenemos un versículo condicional, no
incondicional.
Yo leí un
libro del teólogo cristiano Jack Jomier.
Seguramente el padre Mosher lo conoce que se
llama: "Un cristiano lee el Corán". Cuando
habla sobre el tema de la guerra desde le
punto de vista del Islam menciona este
versículo, pero este versículo extraído del
contexto coránico lleva a confusión. ¿Por
qué? Porque los sabios musulmanes en su
metodología de interpretación del Corán
sostienen que cuando nos encontramos con
versículos incondicionales y otros
condicionales, los incondicionales siguen a
los condicionales. Es como si yo dijese:
atiendan a las personas que vengan, y luego
les dijese, pero no atiendan a los que nos
faltan el respeto. La primera cuestión es
incondicional , entonces el primer dicho
está condicionado por el segundo. Tenemos
muchos versículos que hablan de los
cristianos en el Corán y de los judíos y
tenemos muchos versículos condicionales
sobre el tema del combate. Con respecto a
los cristianos está el que les dije antes y
otros que diré a continuación.
En el
capítulo 2º, versículo 62 se lee: "Los
creyentes, los judíos, los cristianos, los
sabeos, quienes creen en Dios y en el último
día, y obren bien, esos tendrán su
recompensa junto a su Señor, no tienen
porque temer y no estarán tristes". Tenemos
versículos que afirman: "Encontraréis que
los mejores amigos de los creyentes son
quienes dicen somos cristianos porque hay
entre ellos religiosos y monjes que son
humildes". Tenemos versículos que hablan con
veneración de Jesús (P) y su madre de la
virgen María (P). Con respecto a los judíos
tenemos versículos que veneran al profeta
Moisés (P), y a otros profetas de Israel.
Quizás el profeta Moisés (P) sea uno de los
profetas más mencionados en el Sagrado Corán
y es sabido por los musulmanes que ello se
debe a que existe una analogía entre la
historia de Moisés y la del Profeta Muhammad
(BPD).
Cuando en
el Corán leemos que nos dice: "...combatid
contra quienes no creen en Dios ni en el
último día... de entre aquellos que han
recibido la escritura", nos damos cuenta
juntando los versículos arriba citados que
el Corán distingue entre dos clases o tipos
de judíos, cristianos sabeos o creyentes en
general, incluyendo musulmanes: Los que en
la práctica realmente demuestran serlo
sinceramente y los que no. Esto no debe
entenderse como una discriminación contra
judíos o cristianos, puesto que el Corán
también distingue entre los verdaderos
musulmanes y los hipócritas que hacen
pasarse como tales. El Corán considera a los
hipócritas más desviados y más condenables
que a los incrédulos que atacan al Islam.
Sin duda el hipócrita es engañador y hace
más daño.
Tenemos
otros artículos condicionales que voy a
citar: "Combatid hasta que no haya sedición
y no haya caos y opresión". El yihad según
los sabios islámicos a la luz de la
interpretación de las escrituras y las
enseñanzas del profeta, comprende esa lucha
interior de la que hablamos antes y cuyos
alcances son muy vastos. Ahora, con respecto
al tema del yihad exterior o legítima
defensa contra la agresión sufrida, podemos
decir que es un derecho reconocido por todas
las religiones celestiales y las leyes
internacionales.
El creyente
no puede ser indiferente a una injusticia.
El profeta dijo que aquel que vea una
injusticia que la detenga con su mano (que
actúe para detenerla), si no puede que lo
haga con su lengua (que la denuncie), y si
no puede que la rechace en su corazón, y
ciertamente esta última es la expresión más
débil de la fe. También el profeta tiene un
dicho que dice: "Ayudad al oprimido y al
opresor". Le preguntaron cómo hemos de
ayudar al opresor. Respondió: "evitando que
oprima".
El profeta
comenzó su misión a los 40 años en la Meca.
Luego de 13 años de predicar el nuevos
mensaje entre la gente fue expulsado por las
autoridades, tras un intento de asesinarlo.
Emigra a Medina donde sus habitantes lo
defienden contra la persecución y en esta
ciudad fundará el estado islámico. Durante
todos los primeros trece años en la Meca y
luego los dos primeros en Medina soportó
todo tipo de persecuciones, martirios de sus
seguidores, torturas, robos, exilios, etc.
No contestó a pesar de vivir en una sociedad
muy guerrera, acostumbrada a vivir
guerreando permanentemente y
enorgulleciéndose de ello. Tenemos crónicas
de guerras entre ellos que duraron cien años
originadas por una carrera de camellos.
Recién después del segundo año en Medina,
Dios va a autorizar a los musulmanes que se
defiendan a pesar de ser menores en número y
luchar.
Vamos a ver
el primer versículo que autoriza la defensa:
"Les
está permitido combatir a quienes son
atacados porque han sido tratados
injustamente, Dios es ciertamente poderoso
para auxiliarles. A quienes han sido
expulsados injustamente de sus hogares sólo
por haber dicho nuestro Señor es Dios".
Los árabes
eran politeístas en su mayoría y el
politeísmo era la religión oficial,
conformaba un sistema cultural, político
económico, de modo que una aristocracia se
beneficiaba con el culto a varios dioses y
uno de los argumentos con los cuales se
opusieron al profeta fue que ¿Vamos a
cambiar 360 ídolos del templo por uno
sólo?!, no es negocio! Entonces, en un
momento que todavía estando en la Meca y la
misión del profeta se había extendido,
enviaron a unos líderes mequinenses a ver al
Profeta diciéndole que estaban dispuestos a
darle y ofrecerlo todo tipo de
reconocimientos y beneficios, como la
jefatura, dinero, mujeres, etc, a cambio de
que desista de su misión, pero el profeta
respondió con su célebre frase: "Si me ponen
el sol en mi mano derecha y la luna en mi
mano izquierda no voy a desistir de la
misión que Dios me ha encomendado".
Como afirma
el versículo, los musulmanes no habían
cometido ninguna agresión, su único "pecado"
había sido decir creemos en Dios y en el
profeta.
Dice el
Sagrado Corán: "Si
Dios no hubiera rechazado a unos hombres
valiéndose de otros, habrían sido demolidas
ermitas, iglesias, sinagogas y mezquitas,
donde se menciona mucho el nombre de Dios.
Dios auxiliará ciertamente a quienes les
auxilien, Dios es en verdad fuerte y
poderoso".
Si
analizamos este versículo que es el primero
en donde se da la anuencia para la defensa,
vamos a ver muchas cosas que tienen que ver
con lo que venimos diciendo. Se les está
permitido combatir a quienes son atacados
porque han sido tratados injustamente. De
nuevo reitera la condición ...y han sido
atacados injustamente por expresar su fe. No
les ha sido reconocida su libertad como
seres humanos a manifestar una fe o
creencia.
El Corán
dice expresamente. "Discutid con ellos
(la gente del libro) de la mejor manera",
también dice expresamente: "Está
prohibida la imposición en materia de
religión". También leemos sobre los
incrédulos: "Ciertamente adoro lo que
vosotros no adoráis". Al final de este
capítulo dice: "...Con vosotros vuestro
modo de vida y conmigo el mi modo de vida".
Dios dicta el profeta que diga eso y en
otros pasajes del Corán vemos que cuando hay
diferencias irreconciliables ellas serán
dirimidas por Dios en el Día del Juicio
Final. La humanidad es una familia , somos
todos descendientes de Adán y Eva, somos una
familia con un Creador y un Dios, y en el
seno de una familia pasa exactamente eso,
las diferencias se enmarcan en una relación
de afecto, respeto, entendimiento,
solidaridad, una gran entrega de cada
miembro por el resto. A nadie se le ocurre
que en una familia, con conciencia de tal,
se maten por las diferencias que puedan
mantener entre sí. La solución de las
diferencias cuando no se pueden resolver, se
dejan para más adelante.
Tenemos en
el Islam un dicho que pertenece al Imam Ali
ibn Abi Talib (la paz sea con él), el primo,
yerno y sucesor del Profeta Muhammad (BPD)
que dice: "No ataquéis hasta que os ataquen
puesto que vosotros seguís la verdad y
tendréis una razón y una justificación sobre
ellos que es la de no haber comenzado la
agresión, esta es otra razón a favor de
vuestra razón y derecho".
Además la
legislación islámica (sharia), en torno a la
guerra prohíbe expresamente el ataque a
civiles, el ataque a inocentes, al ataque a
las mujeres, ancianos y niños e inclusive el
ataque a soldados en retirada o heridos,
aquellos que deponen las armas. Está
prohibido destruir campos , jardines, talar
árboles, contaminar aguas. Está prohibido
expresamente crear armas de destrucción
masiva. Por ejemplo si tuviera la
posibilidad de crear un arma nueva, que
nadie tiene, que solamente nosotros
tendríamos. Vamos a suponer que yo estoy
convencido que profeso la verdad y quisiera
tener una arma como disuasión, sin
utilizarla, pero tenerla. Yo tengo
prohibido, según la ley islámica, la
invención de esa arma. Los musulmanes no han
inventado armas de destrucción masiva, ni
armas bactereológicas o químicas.
Dice un
dicho profético: "Cuando venzas a tu enemigo
con la ayuda de Dios, no matéis a quienes os
dan la espalda, ni a los heridos y no
molestéis a las mujeres, aún si estas os
insultasen a vosotros y a vuestros mayores".
Hay toda una regulación.
Ahora, la
otra cuestión es por qué una religión
aparece asociada al tema de la guerra y otra
religión aparece asociada al tema de la paz.
El Corán dice: "Entrad todos vosotros en
la paz". La paz es un Nombre de Dios o
uno de Sus atributos de perfección. La paz
absoluta pertenece a Dios y El la confiere
en grados a quienes quiere de Sus criaturas.
El Profeta Muhammad (BPD) dijo: "Dios mío,
Tú eres la paz, de Ti viene la paz, a Ti te
pertenece la paz y a Ti vuelve la paz". No
hay otra paz que no provenga de Dios, como
no hay sabiduría que no provenga de El, no
hay poder que no provenga de El y no hay
bondad que no provenga de Dios, etc.
La paz es
un atributo y un don de Dios. Nosotros
decimos: Salam en nuestro saludo, los judíos
dicen shalom..., ambas palabras semitas
tienen el significado de paz. La raíz de las
letras árabes de la palabra Islam,
significan paz. Entonces podemos apreciar
que el Corán invita expresamente a la paz.
En muchos de sus versículos afirma que la
reconciliación es mejor; el perdón es mejor.
Es muy
interesante la ley del talión, seguramente
vamos a coincidir con el rabino y algunos
judíos en torno al significado real de la
ley del talión en contraposición a algunos
que creen ser más modernistas si rechazan la
ley del talión como algo retrógrado, y por
lo tanto, rechazándola creen servir mejor al
desarrollo humanitario. Pero en realidad el
talión es un derecho inalienable de los
seres humanos. Significa que uno tiene el
derecho de responder en la medida en que fue
agredido, no más (si se excede es un
agresor). Si bien el Sagrado Corán también
dice que el perdón es mejor, más meritorio.
Sí a Dios muchas veces le place más el
perdón, pero eso no quita que el talión
sigue siendo un derecho. Un derecho al que
uno puede renunciar buscando una gracia de
Dios, pero es un derecho. A veces, según el
contexto, el perdón puede ser una expresión
de debilidad que termina promoviendo la
extensión del mal. Por eso el Corán, a pesar
de promover el perdón muchas veces, también
afirma: "Ciertamente en el talión tenéis
vida".
La
conciencia humana nos dicta que el agredido
tiene derecho a la defensa, todas la leyes
nacionales e internacionales confirman este
derecho elemental. De todas maneras, cada
tanto, escuchamos a quienes creen que el
talión de las escrituras sagradas es algo
del pasado primitivo de los hombres. Ojalá
en este mundo en que vivimos tuviésemos más
talión y menos impunidad de los poderosos.
También se
acusa a las religiones de ser causantes de
las guerras más atroces de la historia, pero
eso no es verdad. En los siglos XIX y XX ha
habido muchas guerras y este período las
religiones no han desempeñado un rol
importante en las esferas de poder. Las
guerras mundiales, las bombas atómicas y
otras plagas no han tenido motivaciones
religiosas. En nombre de grandes valores,
libertad, democracia, derechos humanos, como
los valores religiosos se han emprendido
terribles guerras, de modo que el
fundamentalismo o el fanatismo y la
intolerancia son vicios del alma que pueden
tomar cualquier ropaje o ideología, aún la
"democrática" o "libre", pero el modelo
profético de las grandes religiones no tiene
nada que ver con eso.
Para
concluir quiero decirles que el Islam es una
revelación de Dios que tiene como objetivo
la conformación de una sociedad que refleje
las bendiciones divinas.
El Islam
nos anuncia la próxima venida de Jesús (P)
para la materialización del reino de Dios en
la tierra junto a un descendiente del
Profeta Muhammad (BPD) que se llama Imam
Mahdi (P). Para este fin el Islam ha dictado
una serie de normas sociales y en ese marco
tiene que tratar el tema de la defensa
porque toda sociedad, sea cristiana, judía o
atea tiene que tratarlo. Tomemos la
constitución de cualquier país y hallaremos
un capítulo o más de uno dedicado a la
legítima defensa, al uso de la fuerza
policial, militar, etc, en el marco de la
ley. Todo cuerpo vivo no podrá sobrevivir
sin anticuerpos que defiendan a nuestro
organismo de los agentes bactereológicos que
lo acechan. El sida es la suspensión de esa
función vital para la vida de nuestro
organismo. Hasta tanto no tengamos el
ambiente libre de todo tipo de gérmenes y en
el orden social, hasta que no tengamos una
sociedad con seres humanos ideales, sin mal
vivientes ni transgresiones, entonces
podremos dejar el tema de la defensa.
El tema es,
¿qué hacemos en el mundo de hoy y en el que
se avecina con el uso de hecho y no de
derecho de la violencia? Los discursos
pacifistas a ultranza suenan bien porque son
ideales, nos adelantan una imagen del
paraíso que todos anhelamos, pero ese
objetivo aún está muy distante de nuestra
realidad actual. Hay que buscar la paz pero
controlando a los que buscan alterarla. Los
pacifistas a ultranza a veces parecen
ignorar - con la ingratitud que ello
conlleva – que es gracias al patrullaje y
cuidado de las fuerzas de seguridad que
están operando en la sociedad (las
honestas), que ellos pueden gozar de algo de
calma y orden.
Si los
policías guardaran sus armas durante una
semana, ¿qué sucedería en nuestras
ciudades!? A veces, en algunas charla con
gente como los Testigos de Jehová que tocan
nuestros timbres en nuestras casas, les
digo: está bien tu discurso pacifista en
contra de las armas, hay que alcanzar ese
objetivo, si logramos las condiciones de una
vida sin maldad será realizable, para eso
vinieron Moisés, Jesús, Muhammad, para eso
vinieron, para plasmar el reino de Dios, la
Paz universal, pero estamos en ese reino? Si
viene alguien y me apunta con un arma y me
quiere robar, ¿debo yo no contestar?,
supongamos que yo elijo esa opción, pero, ¿
y si mata a mi hija y amenaza con seguir
matando a más gente?, ¿qué hago, me
arrodillo? ¿No me sentiré culpable luego por
no haber intentado detenerlo más
enérgicamente aún arriesgando mi vida? Si lo
hiciera, aún lastimándolo o aún acabando con
su vida pero salvando muchas otras
inocentes, ¿no seré reconocido como alguien
que actuó valientemente?
Entonces
hay que generar ese ambiente en el que
llegue el día en que las armas se conviertan
en lápices (como dijo un gran sabio
islámico), remedios, juguetes, alimentos,
vida, felicidad.
En el Reino
de Dios que fue profetizado por los
mensajeros de Dios, el lobo convivirá con
las ovejas, las fieras no serán más
peligrosas y nadie oprimirá a nadie.
Pero hoy
desgraciadamente quienes conducen los
destinos de la humanidad no están haciendo
las cosas como para plasmar el reino divino.
Las Naciones Unidas no pudieron, como dijo
el pastor, evitar que una masacre, la de las
torres, fuera seguida por otra masacre, el
bombardeo a la gente en Afganistán. La
mayoría de esa gente en Afganistán no tiene
ni idea en dónde estaban esas torres ni
sabían de su existencia, sólo vieron bombas
caer sobre sus cabezas y destruir todo en
sus vidas. No tenían ni un enchufe para ver
qué pasó en Estados Unidos. Yo escuché
cifras de más de 4000 muertos civiles en
Afganistán ( es decir, un número mayor que
los que murieron en las torres). Si querían
aplicar una suerte de Talión lo hubiesen
hecho sobre los autores del ataque a las
torres, previo juicio de un tribunal, así es
como se circunscribe la violencia, pero no,
actuaron para que la violencia escale a
límites insospechados.
¡Que Dios
nos traiga la justicia infinita real!
Estoy de
acuerdo con lo que dice el Dr Bentué cuando
afirma que aquello que es relativo a la
Misericordia de Dios, aún en la elección del
mal menor si está relacionado a la
Misericordia de Dios, va a legitimizarse y a
bendecirse de Su parte. En ese caso el mal
menor se convierte, por la aceptación de
Dios y la trascendencia de la realidad en un
bien.
De modo que
yo creo, como a quedado demostrado hoy, que
hay muchos puntos en común. Hay una regla de
oro de la moral universal que afirma que no
hagas a los demás lo que no quieres que te
hagan a ti y haz a los demás lo que te
gustaría que te hagan. Esto es un dicho del
profeta Muhammad (BPD) y está en la
enseñanza de todos los grandes profetas y
maestros de la humanidad. Es algo muy
elemental, pero muy difícil de cumplir y no
requiere de mucho filosofar, ni grandes
tratados teológicos o éticos. Todas las
religiones haciéndose eco de la conciencia
humana pregonan esto.
Quiero
decir algo con respecto a ira de Dios. No
creo que haya que caer en un dualismo en
donde la ira, sea de Dios o del hombre, es
sinónimo de mal y la clemencia es sinónimo
de bien necesaria y absolutamente.
En general
todas las escrituras hablan de la ira
divina. Si bien Dios no castiga en primera
instancia, ni oprime a nadie el peso de un
átomo como afirma el Corán. Por el
contrario, Dios crea en un acto de puro y
absoluto amor y clemencia y otorga todas las
posibilidades para la manifestación de ese
amor y esa clemencia. Es el hombre en su
ignorancia, impaciencia, y mal uso de la
libertad que va a ir trastocando esa
clemencia originaria en un alejamiento de
ese vínculo primordial hasta que las
consecuencias lo despierten y le muestren
sus límites. Un ejemplo lo vemos en la
naturaleza que es un signo de Dios, por
ejemplo, en la relación de los padres con
sus hijos. Cuando esta relación es natural y
no está afectada por factores que la
distorsionen, está enmarcada en el amor y la
misericordia que facilita las cosas haciendo
que todo fluya por los carriles que
posibilitan su mejor desarrollo. Pero a
veces un padre castiga, ¿cuándo?, cuando un
niño se excede por ejemplo y comete una
acción reprobable, entonces el castigo de
los padres, sobre todo de la madre tendrá
lugar en el marco de la misericordia, del
cuidado de su hijo y en el deseo de un bien
para ese hijo. Esa es una conducta natural y
humana (de su esencia), y toda conducta
natural es un signo del Creador (que le
impuso Su sello a las cosas que creó).
De modo que
me parece muy acertado ver las cosas en
relación a la Misericordia divina y así
podremos entender muchas cosas.
He
intentado en estos minutos comenzar a
erradicar este prejuicio tan extendido según
el cual el Islam es una religión violenta.
Pareciera que el Islam está dispuesto a una
guerra santa para convertir al mundo y Bin
Laden es la regla (independientemente de que
haya sido o no el autor real de los
atentados a las torres).
En este
punto es necesario aclarar que Bin Laden no
es en absoluto un referente islámico, lo
mismo ocurre con los talibanes que le han
dado cobertura ya que nunca han contado con
el reconocimiento de los países musulmanes o
los grandes centros de enseñanza del Islam
en el mundo. Hasta el ataque norteamericano
a Afganistán ningún país islámico había
reconocido al gobierno del régimen taliban
salvo tres países donde no hay elección por
parte del pueblo como la dictadura de
Pakistán o las monarquías de Emiratos Arabes
y Arabia Saudita. Es decir que de más de
cincuenta países musulmanes sólo los habían
reconocido tres y ninguno de ellos con
gobiernos muy representativos (además de que
los tres son aliados de Estados Unidos).
Tampoco ninguno de los centros mundiales de
enseñanza del Islam como el de Qom en Irán o
el del Azhar en el Cairo, Egipto por citar a
los dos más importantes. De modo que es muy
injusto que se intente generalizar o situar
como un referente de los musulmanes a
personajes o grupos políticos en cuya
génesis además está la mano de Estados
Unidos y que ha costado tanto sufrimiento a
los musulmanes, a quienes están en las
antípodas de lo que el Islam significa o
enseña. Se pretende decir que esa es la
amenaza del Islam cuando asume el poder y
toma las riendas del destino de su gente,
cuidado!!
Para
concluir quiero agregar lo último sobre el
tema de la ira. Si hacemos un examen de
conciencia veremos que no es nada saludable
eliminar el instinto de la ira de nuestra
alma, sería terrible. Imaginemos una
situación que debe motivar en nosotros la
ira, como el abuso contra un niño indefenso,
imaginemos que no sentimos nada, ninguna
indignación. Si tal fuese al caso no
reaccionaríamos, seguiríamos como si nada.
Vienen a hacernos daño y no sentimos nada,
ni siquiera un rechazo en el corazón.
Evidentemente algo andaría mal y no sería lo
normal y deseable. Dos anécdotas de la
historia del Islam ilustran esto que quiero
decir.
El profeta
Muhammad (BPD) cuando conquistó la Meca
pacíficamente decretó un indulto para todos
los enemigos de los musulmanes. Lo hace
desde una posición de fuerza, estando en
condiciones de vengarse de tantos años (más
de viente) de abusos, torturas, asesinatos e
intrigas contra él y su gente, pero perdona,
corroborando que es un auténtico
representante del Misericordiosísimo.
Otra
anécdota de la vida del profeta nos refiere
que en una oportunidad en que el mensajero
de Dios descansaba al pie de un árbol se
presentó de súbito un enemigo ante él con la
intención de matarlo de un sablazo, alzó su
espada y le dijo al profeta despertándolo de
súbito: ¿¡Quién te va a salvar ahora de mi
espada!?El profeta respondió: ¡Dios!
Entonces el hombre descargó su golpe pero
tropezó al hacerlo y cayó perdiendo el
equilibrio y su espada. El profeta la tomó y
ahora fue él quien le dijo al hombre:
¡Ahora, ¿quién te salvará a ti?!, el hombre
dijo: ¡Tu misericordia! El profeta bajó la
espada. Siempre el perdonar en situación de
poder es meritorio y una característica muy
noble del alma humana, pero cuando el perdón
no supone un descontrol del mal para que
éste pueda avanzar, sino cuando se lo domina
y desactiva. El perdón en una situación de
debilidad suele ser lo más frecuente.
Sheij Abdul Karim Paz
Representante de la Organización Islámica
Argentina
Director de la Mezquita At-Tauhid
Encargado del Centro Islámico de Chile en
Las Condes |