Todas las sociedades medievales permitieron que la esclavitud
continuara para provecho de las clases gobernantes, pero el Islam
se opuso a ello. Como las condiciones históricas no permitían
su abolición inmediata en esa época, el Islam concedió
a los esclavos los derechos humanos que les habían sido
negados desde tiempos inmemoriales. El Corán incitó
a los Musulmanes a liberar a los esclavos en versículos
tales como: al-Baqarah: 177; al-Ma’idah: 89; an-Nisa’: 93; al-Muyadalah:
3. El Profeta (BP) también instó a todos los Musulmanes
a que dejaran libres a los esclavos, y él mismo lo hizo. El designó
a esclavos para importantes posiciones y los trató por
igual. Si bien la práctica de la esclavitud continuó
en el mundo Musulmán, al menos, debido a que gozaban de
los beneficios de una buena educación y un status respetable,
muchos esclavos ascendieron a altos cargos y a veces gobernaron
sobre sus antiguos amos. Los esclavos turcos Abasidas podían
imponer condiciones a los propios califas. Los fundadores de los
imperios de Ghaznawi y Ghawri eran esclavos. Similarmente los
gobernantes Khawarazmi eran descendientes de esclavos. En India,
el primer Imperio Musulmán fue construido (gradualmente)
por un esclavo de Shihab Ad-Din Ghawri, llamado Qutb ad-Din Aybak,
quien a su vez fue sucedido por su esclavo, Iltitmush, y subsecuentemente,
su esclavo Balban fue hecho emperador cuando la familia de Iltitmush
llegó a su fin. En el Sur de la India (Deccan), la primera
dinastía independiente fue fundada por un esclavo de Muhammad
Tughlaq, llamado ‘Ala Ad-Din Hasan Gangu Bahmani. Los esclavos
se casaban a menudo con las hijas de sus amos. Ninguna otra religión
o ley ha tratado a los esclavos tan deferentemente. Prácticamente,
la esclavitud estaba casi suprimida en el mundo Musulmán
cuando el recientemente civilizado Occidente estaba haciendo esclavos
a los africanos y deportándolos a Norteamérica, donde hasta
hoy en día los norteamericanos negros todavía están
luchando por iguales derechos y trato humano. Sudáfrica
es otro ejemplo del tratamiento de los Negros, quienes a pesar
de ser los legítimos dueños del país y conformar
la mayoría, estaban siendo tratados y perseguidos de una
manera peor que a los esclavos. Todas estas atrocidades contra
los seres humanos libres son cometidas por los autores de la “Declaración
Universal de los Derechos Humanos”. El Islam confirió la
libertad a los esclavos del mundo catorce siglos atrás.
Los esclavos fueron los más grandes beneficiarios de la
Declaración Islámica de los Derechos Humanos. Es
a causa de la igualdad Islámica que las personas que eran
discriminadas por prejuicios raciales u otros motivos llegaron
al rebaño del Islam.