As-Sahifa
al-Kamilah as-Sayyadiiah
Las
súplicas de As-Sayyad
Imam
'Ali ibn Al Husain Zain al Abidín (P)
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Muchos libros
han escrito
ya los sabios del Islam acerca de la manera de orar y suplicar. Así,
tanto en el sagrado Corán, como en las tradiciones del Profeta
Muhammad y de sus sucesores, (los Imames infalibles de la Gente de
la Casa) tenemos innumerables ejemplos de gran profundidad, brillante
sabiduría, elevada excelencia y resplandeciente belleza. En
ellos figura el propósito del Profeta y su familia de incitar
y dar ánimo para suplicar.
En realidad las
súplicas narradas por el Profeta y su familia (P) constituyen
la mejor conducta para el creyente. Al meditar en ellas, nace en la
propia alma la fuerza de la fe y la creencia, así como el espíritu
de abnegación y sacrificio por la causa de Dios. Hace conocer
el secreto de la devoción y el goce de la confidencia, con
Dios Altísimo, enamorándose de Él. Nos enseña
la responsabilidad y a seguir la religión, nos hace conocer
lo que es obligatorio para el hombre, lo que lo acerca a Dios y a
la prosperidad y lo que lo aleja de la corrupción, los deseos
y las falsas innovaciones.
Luego del triste
acontecimiento de Karbalá y del dominio de los asuntos islámicos
por parte de los omeyas, gobernando despóticamente, derramando
sangre, tratando injustamente a los musulmanes, despreciando y deshonrando
las enseñanzas islámicas, el Imam Zain al 'Abidin (P),
el señor de los que se prosternan, permaneció en su
casa triste y desconsolado. Nadie se le acercaba y él no podía
salir de su casa e ir entre la gente enseñándoles sus
obligaciones, sus tareas y sus responsabilidades, así como
lo que era más conveniente para ellos. Ante esta situación
él debió adoptar otra conducta para enseñar,
que era la súplica. Entonces la tomó como instrumento
para transmitir, difundir y divulgar las enseñanzas del Islam,
los mandatos islámicos, el camino y método de la gente
de la casa del Profeta (P). La utilizó para enseñar
el espíritu de la religión, el desapego de lo mundano
y todo aquello que es necesario para la purificación de las
almas y de la condición humana.
Esta obra, tambien
conocida en otras ediciones como Los Salmos del Islam, es después
del Corán y de Nahyul Balágah del Imam 'Alí
(P), el libro que posee el más alto estilo en lengua árabe
y el lugar más elevado desde donde captar y recibir diversas
cuestiones filosóficas, de teología y ética.