La moral sexual islámica es
fundamentalmente diferente de la de la Iglesia Cristiana. Esto
se debe a la naturaleza abarcadora de la shi'a islámica.
Bertrand Russell dice: "Los grandes líderes religiosos,
con la excepción de Muhammad -y Confucio, si se le puede
llamar religioso- han sido, en general, muy indiferentes a las
consideraciones sociales y políticas y han buscado, más
bien, el perfeccionamiento del alma por la meditación,
la disciplina y la abnegación".. Si, ciertamente el Islam
no ha sido indiferente a los problemas sociales.
La moral sexual islámica es
también fundamentalmente diferente de la nueva moral sexual, en
el sentido de que no acepta el concepto de sexo libre. El Islam
aspira a enseñar a sus seguidores, no a reprimir sus instintos
sexuales, sino a satisfacerlos, pero de un modo responsable-
El Islam reconoce las necesidades sexuales
de los seres humanos y cree que los instintos naturales deben
ser educados, no reprimidos. El Islam dice que las partes de nuestro
cuerpo, responden a un propósito, que no han sido creadas
en vano. No existe texto alguno en el Islam que equipare sexo
con maldad innata o pecado; todo lo que ha sido enseñado
por el Corán, el Profeta Muhammad y Ahl ul-Bait, va en
una dirección diferente. Lo que el Corán y la auténtica
sunnah -y enfatizo lo de auténtica- han dicho sobre el
sexo y el matrimonio será tratado ahora en los siguientes
apartados: El Islam ha recomendado altamente el matrimonio y no
como el menor de dos males; el Islam se ha opuesto enérgicamente
al celibato y al monacato; el Islam dice que el matrimonio no
es un obstáculo en el camino espiritual, por el contrario
ayuda al caminante.
Es importante comprender que en los
textos islámicos la idea de matrimonio no está separada
de la de sexo, el sexo no está limitado al propósito
de la procreación. El término legal para matrimonio
es nikah' que literalmente significa relación sexual.
El matrimonio, de por sí, es
un hecho altamente recomendado. Alláh, glorificado y ensalzado
sea, dice; "Casad a aquellos de vosotros que no estén casados…
si son pobres, Alláh les enriquecerá con su favor."
(Corán. 24:32). La primera palabra de esta aleya es fankihú'
la cual es una forma imperativa del verbo. De acuerdo con los
principios de la jurisprudencia islámica, cualquier comunicación
de Alláh en forma imperativa puede tener dos niveles de
significado: o es un mandato obligatorio o una muy alta recomendación.
Vemos, por lo tanto como, en el Islam, el celibato no es considerado
como una virtud. Basado en esta aleya encontramos un hadiz del
Profeta: "Cualquiera que se abstenga del matrimonio por temor
a la pobreza, en verdad, ha pensado, mal de Allah. . En otra aleya,
Alláh dice, "….entonces casaos con las mujeres que os gusten
-dos, tres o cuatro. Pero si teméis no obrar con justicia,
entonces con una sola…" (Corán, 4:3).
El sexo ha sido abiertamente recomendado
en el Corán, "Y cuando se hayan purificado (las mujeres
después de la menstruación), id a ellas como Alláh
os ha ordenado." (Corán, 2:222). La frase 'como os ha ordenado'
no se refiere a ninguna orden legislativa; esto es, no significa
que tan pronto como la mujer esté limpia de su período,
su marido deba inmediatamente hacer el amor con ella. Es un mandato
innato y se refiere al deseo sexual que Alláh ha puesto
en nuestra naturaleza. Y cuando el deseo sexual es considerado
como un mandato innato de Alláh, entonces ¿Quién
puede asociarlo de alguna manera al pecado o la maldad?.
El matrimonio y el sexo están
entre los signos del poder y bendiciones de Alláh. El Corán
dice, "Y entre Sus signos está el haberos creado esposas
nacidas entre vosotros, para que os sirvan de quietud, y el haber
suscitado entre vosotros el afecto y la bondad. Ciertamente hay
en ello signos para gente que reflexiona." (Corán, 30:21).
De estas pocas aleyas del Corán,
se puede comprender fácilmente que según el Islam:
a) el matrimonio es un signo del poder y bendiciones de Alláh;
b) el matrimonio es un acto de virtud altamente recomendado que
no debe ser eludido por la pobreza; c) el deseo sexual es un mandato
innato de Alláh puesto en la naturaleza humana. Después
de equiparar sexo con mandado innato de Alláh, no hay lugar
para equipararlo con culpa, pecado o maldad.
El Profeta y los Imames de Ahl ul-Bait
tambien alentaron a sus seguidores a casarse y a satisfacer sus
deseos sexuales en las vías lícitas como lo demuestran
los siguientes ahadiz:
El Profeta dijo, "No ha sido construida
nada en el Islam más querido entre los signos de Alláh
que el matrimonio.". El Profeta dijo: "¡Hombres jóvenes!
Os recomiendo la relación sexual.". El Imam Ali dijo, "Casaos,
porque el matrimonio es la tradición del Profeta." El Profeta
dijo, 'A quienquiera que le guste seguir mi tradición,
que sepa que el matrimonio es de mi tradición.'". El Imam
ar-Rizá dijo, "Tres cosas son de las tradiciones de los
enviados de Alláh, el perfume, recortar el (excesivo) pelo
y visitar a su esposa.". Isháq b. 'Ammár cita al
Imam Ya'far as-Sâdiq como sigue: "Amar a las mujeres está
entre las tradiciones de los profetas.".
El Profeta dijo: "La oración
es el frescor de mis ojos, y mi placer está en las mujeres.".
¡Observa con qué facilidad se traslada el Profeta desde
las oraciones hasta el placer de las mujeres!. El Profeta dijo,
"Un hombre musulmán no ha conseguido beneficio mayor, después
del (Din del) Islam, que una esposa musulmana que sea causa de
su placer siempre que mire hacia ella…". El Imam Muhammad al-Bâqir
cita al Profeta como sigue: "Alláh dice, …'Cuando quiero
reunir lo bueno de este mundo y del próximo para un musulmán,
le doy un corazón que sea humilde (ante Mí), una
lengua que Me alabe, un cuerpo que pueda sufrir aflicción
(mundanal) y una esposa creyente que sea causa de su placer cuando
la mire y que se proteja ella misma y proteja su propiedad cuando
él se ausente'". ¡Observa con que facilidad Alláh
ha combinado Su alabanza con el placer que un hombre obtiene de
una esposa fiel!.
Yamíl Ibn Darray cita al Imam
Ya'far as-Sâdiq (a.s.), que dice: "Los hombres no han gozado
(nada) en este mundo ni en el otro más que el deseo por
las mujeres. Alláh dice 'El amor de lo apetecible, como
las mujeres, aparece a los hombres engalanado.' (Corán,
(13:14). La gente del Paraíso no gozará nada de
esto más deseable que el sexo, ni el alimento ni la bebida."
.
El punto de vista islámico sobre
las cosas buenas mundanales no es negativo, es más, mantiene
que nosotros debemos apreciarlas como bendiciones de Alláh.
El Islam, por lo tanto, se opone totalmente al monacato y al celibato.
Uzmán Ibn Maz'un fue un compañero
fue un compañero cercano al Profeta. Un día su mujer
fue a ver al Profeta y se quejó: "¡Oh Enviado de Alláh!
Uzmán ayuna durante el día y permanece orando durante
la noche". En otras palabras, ella quería decir que su
marido se estaba absteniendo de mantener relaciones sexuales con
ella tanto durante la noche como durante el día. El Profeta
se puso tan enfadado con esto, que ni siquiera esperó a
ponerse sus zapatillas. Salió fuera -con las zapatillas
en sus manos- y fue a casa de Uzmán. El Profeta le encontró
orando. Cuando Uzmán finalizó sus oraciones, se
giró hacia el Profeta, y éste le dijo: "¡Oh Uzmán!,
Alláh no me envió para la vida monástica,
sino que Él me envió con una sencilla y recta (sari'ah).
Yo ayuno, rezo y tambien tengo relaciones íntimas con mi
esposa. Así pues, a quien le guste mi tradición,
debe seguirla y el matrimonio es una de mis tradiciones.". Puesto
que Uzmán ya estaba casado, la palabra 'matrimonio' en
este hadiz debe entenderse como referida a las relaciones sexuales.
En otro incidente, tres mujeres fueron
a ver al Profeta y se quejaron de que sus maridos se abstenían
de la carne, el perfume y las relaciones íntimas con ellas.
El Profeta fue rápidamente a la Mezquita, continuó
hasta el púlpito y dijo, "¿_Qué les sucede a algunos
de mis compañeros que no comen carne, no huelen perfumes
y no van con sus mujeres?. No han visto que yo como carne, huelo
perfumes y voy con mis esposas. Por tanto, a quien le disguste
mi tradición, no es de los míos."
Ibn Abi Umayr cita que Sikkin an-Naja'y
se dedicaba a las oraciones y se abstenía de las mujeres
y alimentos deliciosos. Entonces escribió una carta al
Imam Ya'far as-Sâdiq buscando clarificación sobre
sus acciones. El Imam le escribió, "Por lo que se refiere
a lo que me dices sobre el abstenerse de las mujeres, seguramente
sabrás cuantas mujeres tuvo el Profeta. En cuanto al alimento,
el Profeta solía comer carne y miel".. Obviamente, el Imam
estaba condenando la actitud farisea de su compañero.
El Imam Ali narra que algunos compañeros
del Profeta habían jurado abstenerse de las relaciones
sexuales con sus esposas, de comer durante el día y de
dormir durante la noche. Umm Salamah, la esposa del Profeta, le
informó sobre este grupo. El Profeta salió fuera
donde estaban sus compañeros y dijo, "¿Os abstenéis
de las mujeres mientras yo voy con las mujeres? ¡Yo como durante
el día y duermo durante la noche!. A quien le disguste
mi tradición, ese no es de los míos ". Después
de este discurso, Alláh reveló las siguientes aleyas:
¡Creyentes! ¡No prohibáis las
cosas buenas que Alláh os ha permitido! ¡Y no violéis
la ley, que Alláh no ama a los que la violan! ¡Comed de
lo lícito y bueno de que Alláh os ha proveído!
¡Y temed a Alláh, en Quien creéis!
(Corán, 5:87-88).
Lee estas aleyas cuidadosamente y observa
que, en primer lugar, considera al sexo, alimento y sueño
entre 'las cosas buenas que Alláh os ha permitido'; y en
segundo lugar, el celibato y la abstinencia son consideradas como
'violación de la ley de Alláh'. Después de
que descendieran estas aleyas, aquellos compañeros fueron
a ver al Profeta y le dijeron, "¡Oh Enviado de Alláh! Nosotros
hemos hecho juramento de abstenernos de aquellas cosas." Esto
es, ¿Cómo podemos ahora romper nuestro juramento de abstinencia?
Entonces Alláh reveló la siguiente aleya, "Alláh
no tendrá en cuenta vuestros juramentos vanos,…" (Corán,
5: 89). De nuevo, observa que un juramento de celibato o de abstinencia
de las cosas lícitas y buenas es considerado por el Islam
como 'juramento vano'..
La desaprobación del celibato
no está limitada a los hombres, tambien las mujeres han
sido desanimadas de permanecer solteras. El Imam Ya'far as-Sâdiq
dijo, "El Profeta ha prohibido a las mujeres que se conviertan
en ascetas y que se prohiban a ellas mismas maridos."
'Abd as-Samad Ibn Basir cita que una
mujer fue a ver al Imam Ya'far as-Sâdiq y le dijo, "¡Qué
Alláh te bendiga!; soy una mujer asceta.".
- ¿Qué significa el ascetismo
para ti?- preguntó el Imam.
- Significa que nunca me casaré-
respondió la mujer.
- ¿Por qué? – quiso saber el
Imam.
- Por la práctica del ascetismo,
deseo adquirir el favor (de Alláh)
- ¡Aléjate! Si el ascetismo
fuera un medio de alcanzar el favor (de Alláh), entonces
Fátimah habría estado más autorizada a ello
que tú, porque nadie puede merecer más favor que
ella- le dijo el Imam.
Un incidente similar se narra tambien
en relación con el Imam ar-Rida.
El Profeta dijo, "Los de menor categoría
entre vuestros muertos son los solteros.".
El Imam Ya'far as-Sâdiq dice
que una persona fue a ver a su padre. Su padre le preguntó,
"¿Tienes esposa?". Él dijo, "No.". Su padre dijo, "Yo no
preferiría tener el mundo con todas sus riquezas mientras
duermo por la noche sin una esposa.".
En el Islam, al contrario que en el
Cristianismo, el matrimonio y el sexo no son antagónicos
con el amor y la adoración a Alláh. En lugar de
un obstáculo, el matrimonio es considerado como un factor
positivo para adquirir la perfección espiritual.
El Profeta dijo. "Quien se casa ya
ha protegido la mitad de su din, por tanto debe temer a Alláh
por la otra mitad.". Una persona que puede satisfacer sus instintos
sexuales lícitamente está menos distraída
al tomar parte en el camino espiritual.
El amor hacia las mujeres y la fe están
interrelacionados, En un hadiz, 'Umar Ibn Zayd cita al Imam Ya'far
as-Sâdiq, "No creo que la fe de una persona pueda incrementarse
positivamente a no ser que su amor a las mujeres se incremente.".
El mismo Imam dijo, "Siempre que un hombre incremente su amor
a la mujer, su fe se incrementa en calidad.". Tambien dijo, "Cualquiera
que incrementa su amor hacia nosotros, su amor hacia las mujeres
tambien debe incrementarse.".
El matrimonio incluso eleva el valor
de las oraciones. El Profeta dijo, "Dos rak'at de una persona
casada son mejores que una noche de vigilia y el ayuno de una
persona soltera.". Ibn Fussál cita al Imam Ya'far as-Sâdiq
que decía, "Dos rak'at de una persona casada son mejores
que setenta rak'at de una persona soltera.".
El Profeta dijo, "Si alguien desea
ir al encuentro de Alláh en pureza, entonces debería
ir a Su encuentro con una esposa.".
Una mujer fue a la casa del Profeta
y su penetrante perfume pronto llenó la casa. Cuando el
Profeta le preguntó a la visitante, la mujer le dijo que
ella lo había intentado todo para atraer a su marido pero
en vano; él no dejaba su meditación para prestarle
atención alguna. El Profeta le contó para que informara
a su marido sobre la recompensa de la relación sexual la
cual describió como sigue: "Cuando un hombre se aproxima
a su mujer, él está protegido por dos ángeles
y (en ese momento en la visión de Alláh) es como
un guerrero luchando por la causa de Alláh. Cuando tiene
relación con ella, sus pecados parecen como las hojas de
un árbol (en Otoño). Cuando realiza la ablución
mayor, está limpio de pecados.".
Estas citas del Corán y los
hadiz del Profeta y los Imames de Ahl ul-Bait muestran que el
punto de vista islámico sobre el sexo y el matrimonio está
en completa armonía con la naturaleza humana. Se puede
concluir fácilmente que en la moral sexual islámica:
a) el matrimonio y el sexo son altamente recomendados, y no hay
modo de asociarlos con maldad, culpa o pecado; b) el monacato
y el celibato son inaceptables; c) el matrimonio es considerado
un factor que ayuda a alcanzar la perfección espiritual,
impide a los musulmanes el acceso a los pecados y aumenta el valor
de sus actos de adoración.
Estas enseñanzas neutralizan
la necesidad de una revolución sexual en una sociedad musulmana.
Puesto que no hay represión sexual, la cuestión
de una revolución sexual no surge.