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C2: Los Derechos
de los Subordinados
17- En cuanto a los derechos de quienes son tus subordinados por
medio de la autoridad (raiatuka bis sultan), consisten en
que sepas que tú asumiste su control en virtud de tu poder
sobre ellos, ya que lo que los ha colocado en posición
de subordinados ante tí es su debilidad y sumisión.
Lo más conveniente para aquel a quien su propia debilidad
y sumisión te han hecho (indispensable y) suficiente para
él, hasta llegar a convertirlo en tu subordinado y a tornar
efectivo tu mandato sobre él, es que no se te resista mediante
algún poder o fuerza y que no pida amparo en aquello que
considere mayor que tú, salvo en Allah por medio de Su
Misericordia, Protección e Indulgencia. Lo más conveniente
para tí es que cuando reconozcas la virtud de ese poder
y fuerza que Allah te concedió, seas agradecido con Allah,
que a quien agradece a Allah, El le otorga Sus bendiciones. No
hay Fuerza sino en Allah[i].
18- En cuanto al derecho de quien es tu subordinado por medio
del conocimiento, (raiatuka bil ilm), es que sepas
que Allah te ha dispuesto como depositario para ellos[ii] en relación
con el conocimiento que te ha otorgado y a la sabiduría
que te ha conferido. Si actúas en buena forma respecto
de aquello que Allah te ha conferido y te comportas como un depositario
benevolente, que aconseja desinteresadamente a su siervo en su
servilismo, que es paciente, reflexivo, que cuando ve a alguien
necesitado le ayuda con los bienes que tiene, estarás bien
encaminado, esperanzado y afianzado. Esto siempre que no traiciones
a Allah, no seas opresor con Su creación, ni objetes Su
Grandeza y derecho a privar (de las cosas)[iii].
19- En cuanto al derecho de quien está subordinado a
tí por medio del contrato matrimonial (milkun nikah), es
que sepas que Allah la ha dispuesto como sosiego, tranquilidad,
alegría y protección. De esa forma, ambos deben
agradecer a Allah por su respectivo compañero y saber que
es una bendición de Su parte. Debes tratar de la mejor
forma a esa compañía que Allah te ha dado en gracia,
honrarla y tratarla con ternura. Si bien tu derecho sobre ella
es (de tono) más áspero e indefectible su obediencia
a tí, debes saber que ella posee el derecho a la indulgencia
y al cariño. Sentirse a gusto con ella está en consumar
el placer, lo cual necesariamente debe ser acatado. Y eso, en
verdad que es algo magnífico. No hay Fuerza sino en Allah[iv].
20- En cuanto al derecho de quien está subordinado a
tí por medio de tu posesión de él (como tu
esclavo)[v] (milkul iamin), es que sepas que es la criatura de
tu Señor, tu carne y tu sangre (o sea al igual que tú
eres de carne y sangre), que tú lo posees y no lo creaste
sino que fue Allah el que lo hizo. No creaste su oído,
ni su vista, ni tampoco dispusiste los medios para su subsistencia,
sino que Allah te ha abastecido con todo eso. Luego El lo sometió
a tí y te lo confió depositándolo (en tus
manos) para que le protejas y procedas con él de la forma
en que El dispuso. Que le alimentes con aquello que tú
mismo comes y le vistas con aquello que tú mismo vistes,
ni le impongas aquello que no pueda realizar. Si le aborreces,
aléjale dejándole en manos de Allah y reemplázale,
pero no atormentes a una criatura de Allah. No hay Fuerza sino
en Allah[vi].
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[i] En las dos versiones citadas sólo dice: ...es
que sepas que han pasado a depender de tí a causa de su
debilidad y tu fortaleza. De aquí que es obligatorio para
tí actuar con justicia y ser como un padre compasivo con
ellos. Deberías perdonarles su ignorancia y no apresurarte
a castigarles y deberías agradecer a Allah por las potestades
que te ha dado sobre ellos.
[ii] O sea, te ha dispuesto para ellos como depositario
o responsable. Es probable que alguna de estas expresiones
se haya omitido durante las transcripciones del manuscrito.
[iii] En las dos versiones citadas dice: El derecho de
tus subordinados por medio del conocimiento, es que sepas que
Allah, Poderoso e Imponente, te hizo responsable de ellos solamente
por medio del conocimiento que El te ha dado y Sus acopios que
El ha hecho accesibles a tí. Si obras favorablemente al
enseñarle a la gente, no tratándole con rudeza ni
molestándole, entonces Allah aumentará Su generosidad
hacia tí. Pero si rehusas darle a la gente tu conocimiento
o la tratas rudamente cuando buscan un conocimiento de tí,
entonces Allah, Poderoso e Imponente, tendrá derecho privarte
del conocimiento y su esplendor, y hará que la gente te
aparte del lugar en que te tenía en su corazón.
[iv] En las dos versiones citadas dice: El derecho de la
esposa (zauyah), es que sepas que Allah la ha dispuesto como reposo
y alegría para tí.. Deberías saber que ella
es una bendición que Allah te ha otorgado, por lo que deberías
honrarla y tratarla gentilmente. Si bien tu derecho respecto a
ella es de gran importancia, ella tiene el derecho a recibir,
(recíprocamente), un trato bondadoso de tu parte, ya que
es (como) una prisionera (asir) a quien tú alimentas y
vistes. Y si acaso ella actuase con ignorancia, tú deberías
perdonarla.
[v] En ese período de la historia islámica aún
era común la esclavitud debido a la guerra en las fronteras
contra los incrédulos, donde los soldados de uno u otro
bando, que invariablemente eran capturados en las batallas, pasaban
a ser esclavos sin importar su raza o posición social.
Esto era algo común para los pueblos de la época
y es el único tipo de esclavitud reconocida y legislada
en la Shariah o ley islámica. Ver al respecto la
súplica del mismo Imam (P) denominada Para la gente
de las fronteras, citada en Sahifatus Sayyadaih que es una
compilación de sus súplicas.
Las fuentes indican que el Imam a menudo tenía esclavos,
muy probablemente porque la gente se los daba como parte de sus
limosnas, a lo cual estaba autorizada la familia del Profeta (BPD),
y también porque acostumbraba comprarlos para liberarlos.
Se dice que el Imam nunca golpeó a sus esclavos, pero que
anotaba sus faltas. Luego, al fin del mes de Ramadán, los
reunía y leía sus malas acciones, para pedirles
a continuación que supliquen a Allah para que los perdone,
de la misma manera que él los había perdonado. Después
los liberaba dándoles generosos regalos. Si tenía
un esclavo al comienzo o mitad del año, lo liberaba en
las vísperas de la Fiesta del Desayuno (Idul Fitr)
y entonces compraría otro esclavo (para liberarlo más
tarde). Lo antedicho figura en Aianush Shiah / T.4
/ pp. 193 y 194.
En una oportunidad el Imam (P) llamó a su esclavo dos
veces, pero éste no le respondió. El Imam le dijo:
¿No escuchaste mi voz?. El esclavo contestó:
Sí la escuché. El Imam (P) le preguntó.
¿Por qué no me respondiste entonces?.
Contestó el esclavo: Porque estoy seguro de que contigo
no corro ningún peligro. Dijo el Imam (P) entonces:
¡Alabado sea Allah, Quien hizo que mi esclavo esté
a salvo de mí!. Lo antedicho se narra en Aianush
Shiah ( T.4 / P. 200, y en Bihar / T.46 / P.56).
En otra oportunidad una esclava volcaba agua para el Imam (P)
mientras estaba haciendo la ablución para la oración.
Repentinamente el jarrón se le cayó de las manos
y le golpeó la cara al Imam (P) produciéndole un
corte. El Imam (P) se volvió hacia ella y entonces la esclava
dijo: Allah dice: «...(esos) que reprimen la ira».
El Imam (P) respondió: Yo he reprimido mi ira.
Ella continuó (la aleya coránica) y dijo: «Y
perdonan a la gente». Dijo el Imam (P): Allah te ha
perdonado. La esclava completó la aleya diciendo:
«Allah ama a quienes hacen el bien» (S.C; 3:134).
Dijo el Imam (P): Vete. Eres una mujer libre. Esto
está tomado de Al Bihar / T.46.
[vi] En las dos versiones citadas dice: En cuanto al derecho
de tu esclavo (mamluk), es que sepas que es la criatura de tu
Señor, hijo de tu padre y madre, y tu carne y sangre. No
lo posees por que lo hayas hecho (o creado) en vez de Allah, ya
que no creaste ninguno de sus miembros, ni le diste su sustento,
sino que Allah te ha abastecido con todo eso. Luego El lo sometió
a tí y te lo depositó bajo tu confianza para resguardarte
a través del bien que le hagas. Por lo tanto, compórtate
bien con él, de la misma manera que Allah se ha comportado
contigo. Si le aborreces, reemplázalo, pero no atormentes
a una criatura de Allah, Poderoso e Imponente. No hay Fuerza sino
en Allah.
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